25 mayo, 2008

Lectura vs papel higíenico



Semanas atrás leí en la página web. de la BBC. (de la cual saqué la ilustración), la noticia acerca de una empresa española que ha tenido la infeliz ocurrencia de lanzar al mercado papel higiénico que lleva impreso novelas, poemas y escritos en general, de reconocidos autores. Digo infeliz –para ellos no debe serlo, ya que se están enriqueciendo - porque considero que es una nueva superficialidad de nuestra fatua sociedad consumista. Son muchas las casas donde se consigue un revistero en el sanitario, así que no veo que cosa viene a suplir eso del papel higiénico.

No soy cultora del libro. Debo reconocer que los míos los cuido y después de un tiempo de leídos y vuelta a leer, los dono. Así de alguna manera se comparte el placer de leer y se fomenta el interés por la lectura; pero eso de leer en papel toilette se me ocurre lo más incómodo del mundo. ¿Qué opinarán los escritores al respecto? ¿Cómo funcionan los derechos de autor, con esta modalidad?... Ahora los best-sellers no se identificarán por la cantidad de ejemplares editados, traducidos y vendidos, sino por la cantidad de rollos de papel higiénico consumidos.
Para comenzar, imagino que cada persona de la familia, deberá tener su propio rollo de papel si se deseas dar continuidad a la lectura. Dado el caso por ejemplo, que el señor de casa esté leyendo el Quijote –cómodamente sentado en su water- y termine la lectura en el capítulo 3 o 4 de la obra. Procede a limpiarse el trasero con los capítulos ya leídos y el resto queda pendiente. Pero ¿qué sucede si luego el mismo rollo de papel es utilizado por la señora de la casa y gasta los capítulos que vienen a continuación?... Ná que el señor se quedó a medio camino de la obra. ¿O será que la idea es leer de todo y a la vez de nada ?
Presumo que el costo de esta diletancia, debe ser superior a un papel higiénico común y quizá hasta al de un libro (6 $ el rollo). Desde otra perspectiva, suponen el gasto de papel que esto ocasiona si cada persona de la familia atesora sus rollos para uso exclusivo. Otro detalle, es que la tinta de impresión debe ser de alta calidad y que no destiña, como suele suceder con los diarios, de lo contrario saldremos con letras estampadas en nuestras partes pudendas. Antes de empatarse en esta moda habrá de efectuar un estudio de viabilidad de la operación: cantidad de sanitarios de la casa, numero de habitantes, etc.
Supongamos que usted, enganchado en una obra detectivesca de Agatha Christie permanece en el sanitario hasta terminar el capítulo donde Poirot descubre al asesino; o sea pasa media-mañana sentado leyendo –gastando papel en demasía, lo que a la larga no resulta nada ecológico- mientras los otros habitantes de la casa hacen cola para usufructuar el único sanitario existente.Entonces, los reclamos por el uso del sanitario, serán de este tenor:

-¡Coño!,quién se limpió el culo con las rimas de Bécquer que estaba leyendo…

-¿Es que vas a tirar la puerta abajo? En esta casa no hay privacidad. ¡Ni siquiera una novela se puede leer en paz !...
- ¡Momentooooooo! Ya finalizo el capítulo…

Me declaro tradicionalista en este aspecto. Prefiero no tener que exponerme a estas situaciones escatológicas... Continuo leyendo de la forma habitual. Me gusta tener mis libros de cabecera en la mesita de noche; llevármelos a la cama cómodamente. Leo con calma y disfrute. Nadie me está apresurando y mantengo una relación más honorable con el libro, la obra y el autor.

Caracas, mayo 2008
Ilustración tomada de la Web.

22 mayo, 2008

A favor de los bichos



"El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas; esa es la esencia de la inhumanidad." G. B. Shaw.

Los humanos que nos consideramos un ente superior a los otros animales - ¡hasta hay algunos que se creen hechos a imagen y semejanza de Dios!- olvidamos que animal también somos y cometemos abusos (por lo visto poco hemos progresado en este particular) con los considerados seres inferiores. Si el humanoide abusa con sus congéneres, ¿que se puede esperar para con los otros ?
Como si no bastara con sacrificar animales para la necesaria alimentación, lo hacemos para elaborar costosísimos abrigos de pieles, o para un supuesto entretenimiento: la tauromaquia y las peleas de gallos entre otros. También desde hace ya tiempo nos estamos sirviendo de los pobres bichos ique para sanar al bicho superior.

Así la vivisección continúa vivita y coleando en muchos países en aras de la ciencia. La cosmetología se dedica a atormentar animales para sus pruebas reactivas. Nos dedicamos a matar tiburones (para curar la artritis), enjaular osos (para contrarrestar los males del tracto urinario y riñones) y hasta los lagartos de Gila (¡así como lo ve..! yo tampoco podía creerlo) cuyo aspecto antediluviano y atemorizante lo había protegido, ahora se diezman para curar la diabetes. .. Debe ser que a los laboratorios y grandes industrias farmacéuticas, les resulta más económico sacrificar animales que pagar a investigadores y químicos para que elaboren fórmulas sintéticas que suplan las sustancias naturales obtenidas de los sacrificados bichos Eso sin hablar de los supuestos beneficios afrodisíacos que puede brindar un cuerno de rinoceronte (la pornografía con animales me parece tan asquerosa y decadente, que mejor ni hablar), o hacer platos exóticos con cerebros de monitos, sacrificados in situ ante el exquisito gourmet.. ¡Que revulsivo..!

Por eso estoy a favor de Green peace y de todas esas reservas conservacionistas –nunca serán suficientes- de las cuales me entero por el Discovery chanel o Animal planet.

La práctica de la cacería indiscriminada o la pesca, confines deportivos o comerciales (el tráfico de animales), está diezmando especimenes de forma galopante. Yo he visto en el llano, la venta de Turupiales (supuestamente un ave protegida) en las narices de los impertérritos Guardias Nacionales. El recalentamiento global y la contaminación ambiental y deforestación, también hacen su parte. En el ártico, los altísimos índices de contaminación está acabando con osos polares, focas y aves. Tan riesgoso es el asunto , que hasta El Vaticano, uno de los poquísimos estados que no contamina, ha entrado en la lucha por la conservación de la obra de Dios.

Los animales también han servido al hombre para las matanzas entre sus semejantes, es decir en las guerras: los delfines han sido utilizados como torpedos. Actualmente en la guerra de Irak, son utilizados para detectar bombas marinas. No hay que olvidar a los perros amaestrados que bien han servido de ayuda en casos de catástrofes, para la recuperación de personas; o los llamados animales de compañía, que a más de un ser humano han salvado. Considero que nosotros no hemos sabido retribuir tal valentía y dedicación, por que damos por descontado que los bichos no lo sabrán apreciar. Deberíamos hacerlo por nosotros mismos. Ser un poco más magnánimos con quienes nos sirven de una forma u otra y pensar que si de verdad somos superiores a ellos, debemos demostrar esa superioridad de forma más consciente.

Estoy en contra de los zoológicos, los acuarios y las aves enjauladas. A la final tienen a los animales presos y fuera de su habitat. Detesto los circos con animales, las fiestas patronales que los utilizan a manera de diversión (toros coleados, carreras de galgos, peleas de gallos, San Fermines, etc), y los animales amaestrados, abusados por gente que bien podrían buscarse un trabajo productivo. Tolero la domesticación de animales, como perros y gatos, que desde tiempos inmemoriales han sido bichos de hogar. Me revienta ver esos snobs que abusan de tigres, o cunaguaros, guacamayas, ofidios o cualquier espécimen exótico que se les ocurra y los tienen pasando penalidades en sus casas.

El colmo del abuso es la novedad de los cerditos enanos, obtenidos de cruces genéticos que tomó nueve años a los científicos británicos, en vez de usar todo esa sapiencia en algo más provechoso para la humanidad. Y que decir de la ociosidad de los japoneses que además hicieron a los cochinos fluorescentes, mediante una mutación genética utilizando células de las medusas,todo para obtener ¡un cochinito lamparita!

Muchos discreparán de mis ideas y dirán que los seres humanos son prioritarios a los seres inferiores. Eso no significa que en aras de la voraz supervivencia del humanoide –el mayor depredador que existe- terminemos por exterminar las otras especies, justificando cualquier cosa que se nos ocurra y nos beneficie. Tanto unos como otros somos necesarios en este planeta. El hecho de que también se abuse de los humanos, como por ejemplo los casos de esclavitud, prostitución, pornografía infantil, de guerras y todas las calamidades que bien hemos sabido crear, no justifica el abuso al cual me estoy refiriendo. Una cosa no convalida la otra…

En lo único que estoy de acuerdo con el delirio revolucionario que estamos soportando los venezolanos, es en eso de la Ley de protección animal, que no es ninguna novedad. Ojalá que no se quede sólo en el papel –como la anterior- y de verdad la hagamos cumplir, para salvaguardar nuestra bella fauna y flora autóctona de los sinvergüenzas que trafican con ella. Tenemos que cambiar nuestra actitud, ya que no sólo se reduce a salvarlos a ellos, también se trata de nuestra supervivencia.


Caracas, setiembre 2007

20 mayo, 2008

Narcoturismo



¡Que vaina tan vergonzosa! Ya no sabemos que esnobismo inventar para ser "originales". No basta con la narcoguerrilla que azota a Colombia, ni con el carnaval carioca, sino que en Brasil han organizado un turismo de aventura para visitar a los narcotraficantes en las favelas. O sea que ahora es moda explotar las miserias del inframundo (ya ni tercer mundo somos), para diversión de los primerosmundistas.,,
Probablemente uno que otro tercermundista asistirá, pero lo pongo en entredicho ya que para nosotros ésto de la marginalidad es habitual. En otras palabras –para usar una que está en uso –le dan beligerancia al narcotráfico.

Los visitantes también se relacionarán –muy seguramente quedarán impactados- en vivo y directo, con las bandas armadas –imagino que se creerán unos Rambos- y las bajeza y reflejo de la miseria existente en nuestro continente, como si allá con todo su desarrollo y abundancia, no existieran estas cosas y otras mucho peores que a diario leemos en prensa y que demuestran, que las miserias humanas son iguales en todas partes.

O sea:los turistas esnobs van como quien va a un zoológico, pero a ver gente... Claro, que los que se inscriben en este "bello y edificante tour" no van obligados, sólo atienden el reclamo de la novelería. ¿Acaso será parte del tour catar los productos? : ¡Pruebe nuestro Crack! ¡Esta cocaína es purísima y está a muy buen precio! ¡Este Ecstacy es de nuestra más reciente fabricación! Francamente considero que hay que ser bien masoquista, para disfrutar con la basura, el mal vivir y la delincuencia. Yo por principio y por falta de dinero, no me lo gastaría en un viaje para refocilarme en la pobreza de otros. ¡Tan culpable es el ciego como quien le da el garrote! Ergo: las autoridades incompetentes.
No es que ignoremos que las favelas, ranchos y callampas están allí, es que sacarle provecho para unos cuantos vivos, es tan inmoral –o más- como la misma existencia de esos lugares marginales. No veo la diferencia entre esto y los turistas europeos que van al Asia a abusar de las niñas prostitutas. ¡Tan asquerosos son los unos como los otros! Después llegarán a sus cómodos hogares, dando gracias al cielo –porque de paso, son fervientes religiosos- por la bondad del Creador que les deparó una vida mejor. Por otra parte, dudo mucho que los empresas turísticas organizadoras de estos eventos, donen parte de sus ganancias para mejorar la vida de los habitantes de esos barrios marginales. De ser así, se les acabará el negocio.

Definitivamente, tengo que acordar con Savater en relación a nuestra "avanzada" sociedad capitalista: ¡Todo lo que detesto está de moda!

Caracas, mayo 2008
Iustración: pag. web.BBC noticias

Lo que es moda no incomoda



Hay cosas que están fuera de mi humilde humana comprensión, especialmente cuando se trata de seguir códigos sociales a mi parecer absurdos; en el vestir, el comportamiento y otros modos. Pero ¿hasta que punto puede ser esto absurdo ? Si pasa a ser moda y todos la acatan ¿ya lo absurdo dejaría de existir ?


Estamos acostumbrados a ver en la TV, operaciones de implantes de prótesis, mansiones de ensueño, vehículos exclusivos y lujos inimaginables de las llamadas celebridades. Tales celebridades a falta de talento, deben recurrir a las extravangancias para mantenerse en la palestra. Los simples mortales que no aparecemos en las revistas Hola o Hello debemos recurrir a otros artificios, que no por más modestos dejan de ser chocantes. Es una partícula de la ostentación mayor de las estrella y que al portador seguramente lo hará sentir parte de esa vida catalogada como "glamorosa".
Comencemos por la moda de lacerar el cuerpo. El tatuaje, que en nuestros ancestros tiene visos rituales tribalistas actualmente sigue teniendo el mismo sentido: pertenencia a una grupo o subgrupo social. No se crean tan originales y contestatarios por llevarlos. Son de hecho una contradicción. ¿Distinguirse de los no tatuados? Los tatuados terminan por conformar una tribu y parecerse todos. Quizá también tenga sentido de "marca" para diferenciar ciertas profesiones de otras: músicos, bailarines, artistas y en general gente de la farándula. Los más ostentosos ya no se conforman con un tatuaje o piercing –otra manera de automutilarse- que cualquiera con medianos ingresos puede hacerse. Si deseas algo mas intenso te puedes marcar a fuego, cual ganado y te quedarán unas "hermosas" y perennes cicatrices, o el carving, que te sacan pedazos de carne y piel, según el diseño que escojas.
Las luminarias ahora han optado –para ser cada vez más originales y afocantes- por cambiarse la dentadura por dientes postizos de diamantes. Ahora no basta tener los dientes limpios, hay que blanquearlos artificialmente. Si hubo un momento en que se utilizaron dientes de oro y también hubo un momento en que se vieron como algo kitsch – valga para el caso el proverbial diente de oro de Pedro Navaja- ahora la moda es una sonrisa brillante y no en sentido metafórico. La ortodoncia correctora de dientes desalineados, también peca de esnobismo y acompaña los hierros de piedrería. ¿Acaso para que el tratamiento haga mejor efecto? No, claro que no. Para cobrar más y que el portador se sienta más reconocido y con mas estatus. ¡Puro aparentar!

Según tengo entendido desde el punto de vista Holistico el organismo humano está totalmente integrado: cada diente tiene su contraparte en un órgano del cuerpo; cada sitio de la oreja lo mismo. Cada lugar del cuerpo que se perfore, o mutile, altera un meridiano energético y su correspondiente órgano vital. Ergo: perforarse el ombligo es perforar el corazón. Tengo por sabido, que a las mujeres que tienen tatuada el final de la espalda (justo donde comienza la rabadilla), no se les puede colocar una anestesia peridural al momento del parto u operación.

Nuestro códigos sociales están modificándose rápidamente. Así ahora las tetas postizas de silicona han desplazado en belleza a las naturales. Pero la silicona no sólo es prerrogativa femenina: pectorales, biceps y glúteos se implantanlos caballeros. Hoy en día el regalo para las quinceañeras, no es un baile para su presentación en sociedad, o un gran viaje: es una operación de tetas. Los dientes naturales que tanto nos mortificaron para aparecer –¡y que lo diga el ratón!- vienen siendo una porquería. Tu boca termina por no ser presentable si no tienes una bemba inflada a fuerza de silicona y unos dientes de joyería. ¿Que tal si a una de estas luminarias hollywoodenses o del jet-set, para estar mas fashions que los demás, le da por mutilarse un dedo de la mano y colocarse uno de platino? Me pregunto hasta dónde podremos llegar.


Lo más terrible que yo alcanzo a vislumbrar de todo esto, es que el humano consigue los necesarios argumentos para justificar toda esta banalidad de una moda mal asimilada. El talento, las buenas cualidades, la perseverancia y empeño que antes servían para destacarse, se han trastocado en ostentación, mal gusto y frivolidad. Lo peor aún es que se supone que estos son los patrones a imitar… ¡Cosa veredes!


Caracas, noviembre.2007

La torre d Babel



"Admito que amo de las plantas la carga de silencio."
C. Drummond de Andrade.


La Compañía nacional d teléfonos d Venezuela (CANTV) otra vez vuelta a nacionalizar; para no quedarse atrás en eso dl jalamecatismo criollo y congraciarse con la filosofía revolucionaria decimonónica, ha iniciado una campaña: "Dilo en castellano, dilo con orgullo", para evitar el uso d términos extranjeros en los mensajes d texto. Dejémonos d sutilezas: se prohibe el inglés, q es d donde provienen mayoritariamente los vocablos tecnológicos, especialmente en las comunicaciones y la computación. Hay q ir contra el Imperio a como d lugar, pues ese idioma en uso fue impuesto x un colonizador y el nuestro también.

Estos puristas d la lengua son los mismos q te dicen: aperturar y carnetizar ¡Vade retro Andrés Bello! Los conmino a q accedan a la página web d la CANTV: verán q está plagada d términos en inglés, o sea : la ley no entra x casa. Si se fijan en las direcciones d las páginas web d los organismos d nuestro flamante gobierno revolucionario verán q dicen: Venezuela.gov (governement). La abreviatura debería ser gob, q es como debe escribirse en español. ¡Luz d la calle oscuridad d la casa!

¿Q harán para impedirlo? ¿Controlar los miles d millones d mensajes q los chamos y chamas retransmiten urbi et orbi…?No c si recordarán aquella excelente novela: La naranja mecánica, d la qal luego Kubrick hizo una también excelente película. Ya allí el autor –A. Burgges, 1962 - se adelantaba qal visionario, al efecto globalizador y su influencia en el idioma. Los personajes d esta novela-película hablan una especie d jerga en ruso-inglés.

Recordemos q para esa época existía la guerra fría y eran estas dos imperios los q ejercían su hegemonía mundial. X otra parte, gústenos o no, el Imperio siempre impone su modus vivendi. Como son los q llevan la delantera en cuestiones d investigación científica tienen al mundo plagado d vocabularios técnicos en medicina, física, telecomunicaciones, en su idioma como es d suponer. Aqel profesional q no los use, estará totalmente desfasado d su entorno.

Para descargo d la Cantv, la Fundación Telefónica (de la empresa telecomunicacional española) también hace su aporte a eso d la defensa del idioma. Así informa en su boletín publicado a la fecha, q el español será la segunda lengua mundial en la próxima década.
Vamos ganando terreno.

Ahora con la globalización, los usuarios d los aparatos telefónicos d última generación han creado su propio código comunicacional, el qal d paso me cuesta transcribir. Sts criptogramas igualmente figura en los mensajes d texto q circulan por los xats en Internet. Cosa sabida x todos, especialmente para los q tengan hijos y nietos a su alcance. También contribuye a sta moda, la necesaria brevedad d los mensajes transmitidos x los teléfonos celulares y el costo dl uso d la línea, a los qales chamas y chamos sacan el mejor provecho.

Inevitablemente la globalización trae consigo muchos pesares y quizá uno q otro beneficio. D seguir como vamos, los jóvenes resemantizarán la semiótica y finalmente el mundo eliminará otra barrera. A futuro no muy lejano, vaticino, q al menos en este ámbito se comenzará a usar un lenguaje universal. Algo así como el antiguo Esperanto, q nunca cuajó completamente. ¡La decodificación d la Torre de Babel!

Francamente señores d la Cantv, ocúpense d lo q les compete. Bastante malfuncionan los teléfonos en nuestro país, para estar intentando meterse en camisas d once varas. Yo x lo pronto estoy poniéndome las pilas, para descifrar esos garabaticos q transmite mi querida nieta.


Caracas, marzo 2008
Ilustración: Brueghel

Los taxistas de Caracas


Hagamos un preámbulo a esta crónica:

Para variar, la palabra Taxi proviene del griego Taji que combinada con otra palabra Metron, devino en lo que hoy se conoce como Taxímetro. ¡No hemos inventado nada nuevo! Infiero que los griegos tan adelantados ellos, ya disfrutaban de este tipo de servicio en sus polis.

Ahora a lo que vamos:
Debido a la falta de mi cacharrito, uso los taxis de la ciudad. Una de las causas por las que salí del vehículo-aparte que ya estaba pidiendo relevo por los muchos años de abuso- fue porque el tránsito en la capital está cada día más infernal. Entre los motorizados, las marchas de protesta y las interminable colas, había que tomar una decisión: o te lo calas o sales de eso… ¡Salí de eso! Cuando uso un taxi y la cuestión está muy complicada, me bajo –previo pago de la tarifa- le regalo un caramelito al chofer, pa´que no me miente la progenitora y dejo que se cale la tranca por mí.

Pues, verán que me divierto mucho con esta nueva modalidad. Comenzando por el regateo del precio de la carrerita: ¡no mijoquerido! No ves que soy una señora jubilada y blablabla… Luego ya instalada –en el sitio del co-piloto, porque sentada en los puestos de atrás mareo- comienza la cháchara del chofer. Si acaso me toca uno huraño, seré yo la que comience la conversación - estoy muy dispuesta a ello- y escucho las cuitas familiares, ocurrencias de todo tipo y protestas del chofer por lo intransitable de la vía, el costo de los repuestos para el vehículo, si es que se consiguen, o el consabido reclamo contra el gobierno. Como estos señores escuchan la radio todo el día, el taxi es prácticamente un conefesionario: te van poniendo al día sobre lo humano y lo divino...

Resulta que hay cantidad de vehículos particulares, con una simple calcomanía que dice: Taxi. Es decir que no están registrados como tales ya que sus propietarios han tenido que dedicarse forzosamente a la profesión a falta de empleos dignamente remunerados.Nuestros taxistas son de condición variopinta: ingenieros desempleados, señoras viudas que han tenido que echarle pichón a la vida, estudiantes, pequeños comerciantes que liquidaron el negocio y afines; tanto nacionales –la mayoría venidos del interior del país- o extranjeros.

Cuando me toca alguno que no conoce los vericuetos de la ciudad, les dirijo la macha como veterana choferesa que fui. Al descender, salgo cubierta de bendiciones y nos despedimos largamente: estoy a su orden; fue un placer; ojalá todos los clientes fueran como usted. La despedida se hace más larga que la carrerita en si. ¡Menos mal que aquí no se estila taxímetros!

Lo que me molesta sobremanera son aquellos taxistas que suben el volumen de la radio para que escuches más y mejor el reggaeton de moda. Por lo visto un mal endémico en nuestro transporte público. Si te sale en suerte un taxis evangélico, tendrás que calarte las canciones que canataban José Luis y Lila dando loas a Jesucristo. ¡Que tortura! Otros irresponsables optan por manejar y no desprenderse de la adicción al celular y te toca a tí actuar de co-piloto para evitar una posible colisión. Pero la idiosincracia de nuestros taxisas va más allá: resulta que el usuario está sujeto a ir donde ellos lo quieran llevar, no donde se supone que debamos ir. Con un total desparpajo te dicen: ¡no yo por esos lados no voy, hay mucha tranca!
Es riesgoso montarse en un bicho de estos; contimás si no están registrados en ninguna parte, así que encomiéndese a San Cristóbal, santo patrón de los conductores y ¡suerte!

¡Vainas de mi ciudad!


Caracas, marzo 2008

No se divisan las divisas



Yo economista no soy, lo que no necesariamente indique que no sepa manejar los bolivares fuertes, ni me dé cuenta que cada día vamos de mal en peor en eso de la microeconomía, el producto interno bruto y la cuestión del control de cambio. Y precisamente en relación con ésto he tenido la misma mala experiencia de todo aquel mortal que desee darse un viajecito y tenga que recurrir a Cadivi.

Ya me rumbié todo los ahorros que tenía en moneda extranjera y no preví que un día tendría que acudir en solicitud de divisas. Como a cada cochino le llega su sábado, ni modo, me vi forzada a ello. El calvario comienza por entrar a la página del organismo gubernamental en cuestión. O sea perder horas de madrugada, a media mañana, de tarde, de noche; días hábiles o feriados; cuando le corresponde su turno y nada que lo consigue. Finalmente después de tantos días perdidos y el agotamiento consiguiente, decide pagar a un hacker -esos que hacen milagros en estas cuestiones- para que le haga la gestión de la obtención y llenado de la planilla, con más datos, requisitos y fotocopias anexas, que ni le cuento. Empero usted ya está feliz porque tiene las panillas en mano. No crea que ya logró todo, ¡bájese de esa nube..!

El llenado de planillas continuará, si desea solicitar pagos con la tarjeta de crédito, o el dinero que debe llevar sea en efectivo. ¡Que buorocracia tan arrecha! Ahora va al banco donde se supone debe hacer la solicitud. Esta etapa va acompañada de colas y esperas. Cuando finamente logra entregar los requisitos –y el tiempo de su partida apremia- deberá esperar mínimo una semana para que vuelva al banco, o telefonee - si es que acaso eso se logra- escuchar la grabación automática y memorizar todos los números que le indican para saber si ya están dispuestas las mentadas dividas a su favor.

Si acaso tiene un familiar estudiando en el exterior y pretende (¿es que usted pretende?) girarle dinero mensualmente, le aconsejo que mejor se devuelva y cambie Harward por Universidad bolivariana, ¡total la diferencia no es mucha..!


Si usted solicita dollares, puede ser que la cuestión funcione de forma un poco más expedita. El asunto cambia si usted requiere euros. Deberá zanquear por toda la ciudad una oficina bancaria que tenga la divisa. No todos la tienen. Ni siquiera las casas principales de su banco, ¿que tal ? Usted telefonea a cuatro o cinco sucursales bancarias, para saber dónde consigue el "oro en polvo" que necesita para darse un paseíto por Europa. Escuchará nuevamente la grabación indicándole que marque tal numero para tal vaina y finalmente cuando logra que un espíritu superior le atienda, resulta que no que allí no hay Euros, que telefonee a otra sucursal y ¡vuelta a comenzar con el mismo calvario..!

¿Ya resolvió el asunto anterior? ¡Alabado sean los dioses del Olimpo! Ahora, irá a la oficina bancaria y hará nuevamente una cola. Chequeos van, chequeos vienen y le entregan sus churupos –suyos, de usted- previo llenado de panilla (otra vez), donde debe indicar de dónde saca esos "excesivos recursos". Firma y coloca su huella dactilar. No se contente tanto; sus gastos en el exterior se verán restringidos a un monto determinado por el Estado ¡que jodentina!. Si no lo hacen así, esta "potencia petrolera", podría quebrar y no habrá suficientes recursos para adelantar la revolución bonita.

En fin que si ésto no es abusar y atentar contra mis derechos civiles. Si ésto no es coaccionar mi libertad de movimiento y/o traslado. Si ésto no es negarme el usufructo de MI dinero –que no le he robado a nadie- como me venga en gana, que alguien me explique ¿que carajo es? Y me aclaren, para qué sirve este control de cambios ya que según veo en prensa, radio y TV todos los días, los personeros del proceso aparecen involucrados en desfalcos, sobreprecios, maletines que salen cargados de dollaritos –nuestros ya que el erario público pertenece a la Nación- y dádivas que se dan adiestra y siniestra. Especialmente a los siniestros, que todos sabemos quienes son y mejor no nombrar aquí.

¡Coñastre! aquí ni siquiera tenemos la alternativa de convertirnos en balseros..


Caracas,marzo 200

El propio topónimo


¡Es que la mata de vainas no para de echar! tan orgullosa que estoy yo de mi caraqueñeidad y resulta que ahora no seré más caraqueña. En verdad no sé cómo voy a responder cuando me pregunten por esos mundos de Dios: ¿dónde nació usted ? en La Cuna de Bolívar y Reina de Guaraira repano, ¡na´guará..! ¿Y mi gentilicio como queda? soy caraqueña o soy cunabolivarianesa o reinaguarairarepanoesa ¡Coñastre! Que alguien docto en estos menesteres me informe…


¡No ser rían, la cosa va en serio! Según la propuesta Reforma Constitucional, en su articulado no.18 prevé el cambio de nombre de nuestra ciudad capital. Por lo visto no es suficientemente autóctono el que lleva. Resulta que Don Diego de Losada, por allá por 1567 mucho después de los vanos esfuerzos realizados por Francisco Fajardo y Juan Rodríguez Suárez, se decidió a fundar en un valle habitado por una tribu Arawak (los Caracas) una bella ciudad que llevaría por topónimo -hasta los momentos- Santiago de León de Caracas. Santiago por el apóstol tradicional de la reconquista española (el santo militar de España), León por el nombre del gobernador de la Provincia para ese momento (Ponce de León) y Caracas porque así se llamaba la tribu indígena que habitaba esa región. Pero por lo visto para el proceso que estamos padeciendo llevar nombre indígena no basta. El Duce tropical parece estar más que dispuesto ha agotar a como de lugar las designaciones bolivarianas. Sin darse cuenta quizá, que lo que hace es convertir a un insigne prócer en un comodín de tanto uso y abuso. Todo debe llevar ese nombre desde lo más nimio hasta lo más trascendente.

Imagino que se hace esta modificación, para no ser confundidos con otras repúblicas también bolivarianas -pero seguramente con menos derecho a llevar el nombre del prócer- y para ser más papistas que el Papa.¡Que chercha! cuando yo diga que nací en la cuna de Bolívar. Un mamador de gallo de esos que nunca falta me responda: ¿Y todavía esa cuna existe ? u otro me diga ¿Y allí nacen todos los habitantes de la ciudad ? o sea que eso es de uso obligatorio, como un moisés que se pasa de recién nacido a recién nacido. No faltará otro que se le ocurra preguntarme: ¿Dónde la tienen, en la maternidad Concepción Palacios? Si ya es complicaillo en español, como se hará la traducción, cuando uno se encuentre en una aduana de cualquier país de habla no hispana. Con semejante apelativo, lo menos que pueden considerar en cualesquiera aduana extranjera es que formamos parte de una banda terrorista.

Tampoco perteneceremos más a las Comunidades Santiagueñas conjuntamente con las otras ciudades del mundo que llevan este nombre: Santiago de Chile, Santiago de Compostela, Santiago del Estero y Santiago de Cuba, entre otras.

El actual escudo de armas, presenta al león como figura emblemática de Caracas a partir de la Real Cédula de Felipe II, que se concede a petición de Simón Bolívar, Porcurador General y antepasado del futuro Libertador. Dadas las circunstancias, supongo que el cambio de nombre también conllevará un cambio del blasón en el escudo capitalino, para que todo tenga concordancia. ¡Fuera el león! pongan un rabipelao o mejor una cunita. El pendón de Losada que está en el palacio Municipal intuyo que ha de ser incinerado en la ceremonia fundacional de la renovada capital y sus novedosos símbolos. En el acto incinerador participarán los altos dignatarios capitalinos, que en vez de ocuparse de lo que en verdad le corresponde y necesitamos los habitantes de esta sufrida ciudad, andan pendientes de un sin fin de ridiculeces.

¿Que haremos con aquellos productos archiconocidos por su nombre que incorporaron el gentilicio proscrito? La malta será a partir del momento del cambio –si es que se da- Malta La cuna de Bolívar o Malta Reina del Guaraira Repano. ¿Y que va hacer Cisneros –aparte de ponerle franelas rojas, rojitas – con Los Leones del Caracas ?


Caracas, octubre 2007

Gran cacao



Desde tiempos inmemoriales los indígenas venezolanos, conocían el uso del cacao. En tiempos de la colonia se incrementó su comercialización, producto de una gran demanda en los mercados de Europa y América. Así surgieron los grandes cacaos una clase mercantil y agricultora pudiente que impulsó la economía venezolana. El cacao da origen a uno de los productos más deliciosos del mundo: el chocolate, que fue desarrollado recién en el siglo XIX.Luego otros dos productos: el café y después el petróleo irrumpieron en el país y desplazaron de su sitial de honor al dorado fruto.

Con el correr de los años, se llegó a decir: fulano se las da de gran cacao, para referirse despectivamente o burla a esas personas que desean aparentar más de lo que son. Que se las dan de tener muchas riquezas, sin tener nada. En estos tiempos modernos –la producción de cacao ha disminuido en comparación con años anteriores- pero el cacao venezolano se sigue exportando y es reconocido mundialmente por su alta calidad y utilizado en la fabricación de los más finos bombones y licores.

Curiosamente en los duelos caraqueños, nunca falta la sabrosa y energizante taza de chocolate, para obsequiar a los acompañantes que reconfortan a la familia en el velatorio de algún difunto.
¡Vainas de mi ciudad!


Caracas. abril, 2007

American Idiot




"Desde chiquito yo he querido, toda la vida ser cantante"…Simón Díaz.


Me pregunto hasta que punto es cierto eso de que toda la vida hemos deseado ser algo que nunca fuimos. Aseverar esto, sería como admitir que todos somos unos frustrados y que no hemos dado pié con bola en nuestra azarosa existencia. Lamentable, ¿no? ¿Dónde queda entonces el sentido de nuestras vidas? Siempre deseando ser lo que no se es: To be or not to be..!

Esta pequeña disgregación me sirve para introducir una noticia que leí en el diario El Universal recientemente, que aparte de hacerme cavilar sobre el tema me causo mucha hilaridad. Parece ser que nuestro único mandatario –tal como la canción- desde chiquito quiere ser cantante, además de: beisbolista, líder continental, maestro y candidato a un Nobel de la Paz, aunque suene algo contradictorio pues durante su gobierno aumentó la violencia. ¡Andar con tantas frustraciones a cuestas, es así como mucho! Es muy valedero que los humanos tengamos ciertas inclinaciones, gustos, distracciones o hobbys diversos, pero no olvidemos que eso son. El expresidente Clinton toca saxofón, pero hasta los momentos que yo sepa, no ha grabado ni piensa grabar o tocar en una orquesta profesional; ni siquiera ahora que está desempleado... Nuestra modalidad, son las innumerables cadenas de 5 y hasta 7 horas, que hay que amenizar con: comentarios chabacanos, chistes ramplones y hasta cantos desafinados. Como si ello no fuera suficientemente patético, se editará un CD de las canciones interpretadas por mi comandantepresidente en su sainete dominical. ¡Qué tal si lo candidateamos al Grammy!

Me pregunto si tal antojo -que será distribuido gratuitamente- se costeará con el sueldo del primer mandatario o con el presupuesto del Ministerio del podel populal pa´ la Curtura, que a la final vienen siendo nuestras contribuciones. ¿Cómo va a efectuarse el reparto? ¿En los horrorosos kioscos de lona roja que apostaron para la policía metropolitana y otros menesteres partidistas, en las esquinas de la ciudad? ¿Encartado en algún diario afecto al régimen? ¿Mediante listas?: usted recibió su ejemplar, ponga sus señas aquí y firme ¿Y si no? ¿Se creará otra lista negra más con aquellos que no recojamos el susodicho CD?

Estos casos folklóricos parecen ser endémicos en Latinoamérica. La mayoría de nuestro presidentes no se han destacado precisamente por tener una buena conducta. Recordemos que por la presidencia de la hermana república de Ecuador pasó un señor Bucarán, rockero él, que bien poco duró en el cargo a causa de sus andadas... No me opongo a que los presidentes les guste la música: les guste cantar bajo la ducha, toquen algún instrumento, escriban sus memorias –ojalá muchos más lo hicieran- pinten o bailen, pero hay que ver dónde y en cuales circunstancias. Recordemos que tan alta investidura, la de presidente, primer ministro, rey o cualquier otro de estos relevantes cargos, implica cierta ponderación en su desempeño. Es decir: no basta con ser sino aparentar lo que se es, tal como la mujer del César.

Así como se espera un conducta intachable de tales personajes para ejemplo y orgullo de sus ciudadanos -ya que son la cabeza del país- así mismo esperamos que eviten hacer el ridículo y más a nuestras expensas. ¿Acaso no hay un protocolo que rige la vida de éstas personas, precisamente para evitar incurrir en desaguisados que no favorecen en nada la investidura.?
Permítanme meter una cuña aquí: admiro mucho al ex Presidente Lagos, de Chile. No sólo por lo buen gobernante que fue, sino porque hasta ahora lo he visto comportarse siempre y en cualquier ocasión como un caballero. ¡Eso si es un Presidente! Imagino que hasta los chilenos que lo adversan deben sentirse orgullosos de cómo los representó ante el mundo.

¿Que nos queda? ¡pasar pena ajena! Seguramente esto también sea parte de todo lo bizarro que estamos viviendo. Así como los encantadores de serpientes hindúes, a nosotros nos adormecen con estas canciones que ciertamente no son de cuna, pero que terminarán de convencer al soberano que; el duce tropical si es de verdaíta parte intrínseca de su pueblo al expresarse como él y que eso de ostentar trajes costosísimos: relojes de colección, andar en tremendas naves y jet y otras nimiedades, son cosas obligatorias que se llevan a disgusto –¡ser rico es malo! – ya que es parte irrenunciable de la investidura, en cambio mantener cierta conducta decorosa, no lo es.

¡El cargo bien merece el esfuercito!

Caracas, octubre 2007
Foto sacada de la web.

Basura visual


A mi ciudad la tienen llena de vallas, pancartas, avisos luminosos y cualquier tipo de mamotreto que a algún publicista se le ocurra colocar para inducirnos a lo que sea: desde salvar nuestra vida, consumir tal o cual producto, asistir a tal o cual espectáculo y especialmente de un tiempo para acá, glorificar las realizaciones del proceso revolucionario y su amadolider.

Si de propaganda electoral se trata, la misma permanece pegada en postes del alumbrado per secula seculorum, pues parece ser que el que la colocó, no es responsable de volverla a quitar pasado el período electoral.Yo abogo por mi ciudad, pero imagino que en el interior de la república la cuestión debe ser igual. Caracas además de la basura acumulada en calles y avenidas, acumula contaminación visual y sonora por doquier. ¡Debemos estar a la vanguardia en este aspecto! Aquí no hay una vía que se salve de estos esperpentos.

Acaba de aparecer en plena Plaza Venezuela, una muñeca descomunal y horrible –especie de estatua gigantesca de plástico- para publicitar una marca de ropa interior femenina. ¡Cuando la vi casi choco del susto! Toda esa área de la Plaza Venezuela, tan emblemática para nuestra capital, otrora muestra de la urbe ideal está recargada de mal gusto; de teatros y edificios abandonados, monumentos en una constante remodelación que nunca termina y una zona rental de la UCV que jamás se desarrolló. Por ejemplo, las dos torres Polar y Phelps han sido dañadas desde el punto de vista arquitectónico: una por la colocación de un horrible pocillo rojo, que hace propaganda a una marca de café y la otra por una bola bicolor, representativa de un refresco.

El hermoso mural de Soto que permanece descolorido en la Torre Capriles, desmerece al lado de las pancartas que cuelgan en la fachada del edificio. Hasta un señor, creo propietario de una agencia de publicidad, coloca sus pensamientos filosóficos de medio pelo en enormes vallas en la Autopista Francisco Fajardo.
Ni las declaradas zonas verdes por la Municipalidad se salvan de la contaminación visual. Las mismas municipalidades incurren en el delito de permitir la colocación de vallas en las zonas ique protegidas y en las aceras, dificultando el paso de los peatones. Dense una caminata por la urbanización Las Mercedes y comprobarán lo que aquí denuncio.Los edificios y muros privados no escapan a estas agresiones. Las paredes de grandes edificios, muestran –imagino que para beneficio de sus inquilinos- anuncios variopintos, que dañan la arquitectura de la edificación.

Los edificios gubernamentales están llenos de afiches, pancartas –con errores ortográficos incluidos, banderolas y fotos de los jerarcas del régimen –en especial del amadolider- mediante los cuales se nos trata de convencer que: ahora El petroleo es de todos o que la CIA es la culpable del maletinazo: ¡CIA, respeta agarra tu maleta..! (ésta la vi en la propia PDVSA y me iba dando un soponsio) y toda esa cropoideologizacion que se les ocurre.

Los muros de las casas no se salvan de los graffiti indiscriminados y con el consabido mensaje amoroso de algún despechado. En verdad y si me dan a escoger, prefiero los graffiti, que son una expresión espontánea y subversiva de sus autores y sin fines crematísticos. Algunos son muy ocurrentes y buenos dibujos tienen. Pero las vallas no las soporto. No es que odie los carteles o afiches y diseño gráfico en general, es que la publicidad que nos acogota, a mi entender, deja mucho que desear. Quizá alguna que otra colocada en sitios adecuados pasen, pero la forma indiscriminada como aquí abundan me parece desastroso para el ornato de la capital y hasta peligroso para el tránsito automotor. Más de un chofer debe haber chocado al distraerse por ver la apetitosa humanidad de una chica que semi-desnuda, hace propaganda a cualquier cosa, para lo que no es ni remotamente necesario desnudarse.

Ya sé que las municipalidades cobran impuestos por la colocación de estos mamotretos, e intuyo que hay ordenanzas para ese asunto, pero por lo visto lo económico ha privado para estos municipios y ellos mismos terminan por infringir sus propias ordenanzas. Correspondencia envío a mi Alcalde al respecto, pero ¡no me para bolas ! Como habitante de un municipio, yo prefiero que me suban los impuestos si en ello va la eliminación de toda esa basura visual que me rodea.No habrá quien señal que Caracas hay asuntos más importantes que ocuparnos del ornato, pero resulta que no. Los otros y éste, acumulan los muchos problemas que tenemos por resolver en la Capital.



Caracas, septiembre 2007
n.b:La pancarta que ilustra esta crónica no es para hacerle propaganda al proceso, muy por el contrario, es para que noten el error ortográfico. Se supone que la Mision Ribas formará bachilleres (¿?)

¡El lobo, viene el lobo..!


"La guerra es un asunto demasiado grave para confiárselo a los militares". Clemenceau.

A nuestro bello país no le basta con los zepelines, ni con los cien mil fusiles K103, ni con los cincuenta y tres helicópteros, ni con los 24 tanques Zukhoy made in rusia, sino que el único mandatario ha decidido, porque para eso manda, gastarse unos miles de milloncejos de petrodólares en comprar ¡por ahora! cinco submarinos Amur tipo 636, y quizá más adelante otros tipo 677E ¿Para qué todo este armamentismo? para repeler la inminente invasión del Imperio que el amadolider- apoyado por la plana mayor del ejercito- avisora.

Para estos menesteres, el mandamás de aquí, se entrevistó en una dacha con el mandamás de allá y acordaron un muy favorable trueque para nuestro país: petrodolares por chatarra….Claro que semejante armamento deberá ser puesto en manos de alguien, para lo cual se institucionalizarán las unidades de cuerpo combatiente, guardia territorial o milicias no importa como quieran llamarlo, conformada por los empleados públicos y toda administración cívica (industrias, universidades y etc.) que tenga personas –hombres y mujeres- aptas para estos menesteres. En otras palabras nuestro "glorioso" ejercito, se dedicó por fin a jugar a la guerra de verdad verdadera, repartiendo fusiles a diestra y siniestra a los pendejos civiles que se supone de antemano están dispuestos a ser la carne de cañón que ha de batirse en defensa de la revolución bonita, al grito de ¡Patria, socialismo o muerte!

Este armamentismo alocado con un muy relativo control, seguramente incrementará la violencia en nuestro anarquizado país. Suficientes bandas armadas tiene el hampa y organizaciones seudo-políticas, que nos coloca en el triste rango de cuarto país más violento del mundo, después de la hermana república de Colombia, Africa del sur y Jamaica. Nosotros siempre tan solidarios, le sacamos la pata del barro a la Santa Rusia pagando la bicoca de varios millardos en asquerosos billetes del Imperio y la contraparte, ni corta ni perezosa, nos entrega armamento que para eso lo fabrican y trafican. Para enriquecerse a costa del 3er.mundo y si no que se lo pregunten a los pueblos Africanos.

Me gustaría saber quién nos garantiza que los mentados submarinos no serán como aquel Kurkz que en el 2000 no subió a flote y costó la vida a un centenar de jóvenes marinos, lamentablemente. Aquí la cuestión va entre patrullar nuestras costas, especialmente en el lago Coquivacoa, para salvaguardar nuestro petróleo; quizá también por el río Orinoco, para proteger nuestras industrias básicas. Para el resguardo de la capital -donde se aloja el poder- es menester un submarino navengando el río Guaire.

En cuanto a la invasión de los marines, todavía está por verse. Mientras tanto, seguiremos escuchando la fábula del lobo, viene el lobo y nuestro pueblo -ahora el soberano- continuará con sus eternas y soberanas carencias existenciales, porque los petrodólares se usan en otras nimiedades. ¡No importa mientras tengamos circo, mucho circo! pero sin pan.


Caracas, julio 2007

Poli-zepes




¡Este es el país de las cincuenta mil vainas! Aquí sólo nos falta inventar el agua tibia. Ahora para conmemorar la Semana de Caracas, el Alcalde Mayor Metropolitano puso en el cielo caraqueño (hace más de una semana y a manera de prueba) un dirigible o zepelin. Yo todavía no lo he divisado porque con lo de las marchas estudiantiles y las bombas lacrimógenas, no tengo vista pá arriba.

Según declaraciones del ínclito Alcalde Mayor, es más rentable gastar tres millardos de devaluados bolívares en el aparato que contratar más policías. Imagino que esta medida no tiene nada que ver con el problema del desempleo que cada día es mayor, ni con el ahorro de combustible. La cuestión es contra el hampa caraqueña. El grueso de la población recuerda los zepelines como armas destructivas utilizadas en la primera guerra mundial. Ahora su uso ha derivado en múltiples aplicaciones desde la década de los 90. Se vienen usando estos artefactos en seguridad y defensa, en ecología, en investigación científica en publicidad y como plataformas comunicacionales. Hasta han sustituido a los satélites orbitales.

En nuestra bella ciudad, el zepelin daría combate a los choros, malandros, atracadores y similares que azotan la ciudad capital. Imagino que si la cosa resulta, adquirirán más de estos artefactos para usarlos en todo el país, puesto que la inseguridad campea en todo el territorio de la república. Los escasos policías que hay son utilizados como escoltas o guardaespaldas de los jerarcas del régimen y no en velar por la seguidad de la ciudadanía. Yo esos bichos -los zepelines- no los he visto personalmente, ni termino de comprender cómo van a hacer para atrapar a los choros que generalmente andan en motos sin placas. ¿Será que al divisar desde las alturas a un motorizado efectuando un arrebatón, los poli-zepes se deslizarán por cuerdas -cual diestros Ninjas- para caerle encima al ladrón? ¡Estupendo! Hemos alcanzado el territorio virtual de las películas hollywoodenses.

Imagínense ustedes en pleno centro de Caracas, con las calles llenas de buhoneros, viandantes y vehículos, los poli-zepes impidiendo un atraco desde el dirigible. Plomo pa´ bajo y los hampones plomo pa´arriba (porque aquí el hampa tiene un armamento de tecnología de punta.) ¿Qué tal que le den un pepazo al mentado zepelin cargadito de Helio?, ¡madre estallido! justo encima de la Plaza Bolívar. ¡El Hindenburg se quedó pendejo!

No he leído en la prensa nacional mayores detalles sobre la aplicación que darán a estos artefactos. ¿Será que el zepelin tendrá una ballena incorporada para rociar a los manifestantes? Algo así como el diluvio universal contra los marchistas opositores. ¿O pretenderán lavarle las manos blancas a los estudiantes? Si suponen utilizarlo como centro de comunicaciones para la policía y desde el aire enviar avisos a las patrullas policiales para detener los hechos delictivos, quedamos en lo mismo. Ya nuestros patrulleros han demostrado no poder contra el hampa en tierra. Menos con este nuevo Código Civil que saca rapidito a los delincuentes de detrás de las rejas. Que espanto y estampida de ladrones, atracadores y asesinos que aquí campean, cuando se les presente el hermoso zepelin de la Alcaldía Mayor todo pintadito rojo, rojito, con los acostumbrados slogans: Ahora Venezuela es de choros (¡perdón!) de todos, haciendo zum,zum, zum (porque suenan como una lavadora.) ¿Será que los malandros dejarán los botines tirados en la calle? ¿No le dispararán al presunto secuestrado? ¿Dejarán la droga esparcida en el sitio? Necesito aclaratorias sobre este modus operandi.

Dos cosas que me preocupan seriamente de estos zepelines: ¿Dónde aterrizarán en caso de emergencia? ¿Acaso en las terrazas de los edificios expropiados por la Alcaldía? y ¿Que pasará con el ambiente y el gas que despiden? No me parecen muy ecológicos porque exterminarán los pocos zamuros que quedan. ¡Tremendo susto se pega un zamuro cuando ve ese bicho que se le viene en contra!


Caracas, junio 2007
Ilustración: Diario Tal cual, agosto 2007 (Se agregó la imágen tardíamente. O sea que el escrito fue premonitorio)

La casa de las 7 ventanas


Años atrás –1920 a 1930- cuando Caracas era pueblerina y sus habitantes llegaba si acaso a las 200.000 mil almas, no existían esas nuevas urbanizaciones de casas-quintas, ni edificios lujosos de muchos pisos para viviendas u oficinas. La ciudad pequeña aún, estaba rodeada de grandes haciendas y conucos de labradores, en su mayoría de laboriosos Canarios venidos de ultramar. Todos los caraqueños vivían en casas. Unas más grandes que las otras. La familia vivía unida: padres, hijos, nietos. En una casa podían convivir varias generaciones a la vez.


Nuestras casas tenían techo de tejas rojas de barro cocido: portón, zaguán, patio interno (con piso de mosaicos multicolores ) y corral al final de las habitaciones. Este ultimo generalmente de tierra, con algunos árboles y animales.

En la Caracas colonial -todavía semirural- el nivel social lo determinaba el tamaño de la casa y para ello las mismas se clasificaban según la cantidad de ventanas que tuvieran hacia la calle. En una casa de dos ventanas seguramente vivía un familia de modestos recursos. Una de cuatro ventanas o más, era de una familia de alta posición, es decir mantuana. O sea, a más ventanas más alto en la escala social. Muchas de estas enormes casas ocupaban casi toda una cuadra y tenían entrada por una calle y salida por la otra. Las ventanas eran altas y delgadas, protegidas por barrotes y celosías. En su interior tenían el poyo, donde las jovencitas se sentaban de tarde a ver pasar los viandantes y recibir las serenatas de sus galanteadores. En pocas parroquias de Caracas quedan en pié algunas de estas casas. Una de éstas es La Pastora, pero las casas que allí existen están muy deterioradas y venidas a menos.

Aledaña a la plaza del Panteón aún existe una hermosa casa con fachada de piedra y escudo heráldico en el portón. Creo era propiedad de la familia Santaella. Está muy conservada ya que allí funciona una organización del estado. Esta zona del Panteón estaba rodeada de muchas de esas casas que con el paso de la modernidad fueron demolidas. Otra de estas viviendas está situada en la Parroquia Altagracia entre las esquinas de Veroes y Jesuitas -en pleno centro de la capital- a pocas cuadras de la Catedral. Es propiedad de la familia Mendoza. Cuidadosamente restaurada, da cabida a un centro cultural auspiciado por las empresas de esta familia: La Casa de estudio de la Historia de Venezuela. (1) En la acera opuesta a esta bella casa, hay otra que está totalmente en ruinas. Tiene una placa legible que indica que allí funcionó el colegio Santa María y dio clases el prócer José Martí...

Pero la modernidad se impuso. Ahora tenemos urbanizaciones convertidas en ghetos, gracias a la inseguridad. Compramos apartamentos en propiedad horizontal. ¿De donde habrá salido este nombre? ¡Me suena a nicho de cementerio! Tenemos rascacielos acristalados, cada uno más horroroso que el otro y la ciudad tiene un cinturón de ranchos, inequívoca señal de marginalidad y superpoblación. Todo para recordarnos que Caracas ya no es la ciudad de los techos rojos.


¡Vainas de mi ciudad!

Caracas, abril 2006
(1) Ilustración tomada de la pag. Web. de esa institución. http://www.casadelahistoriadevenezuela.com

Paga peo


En nuestra sociedad colonial (estratificada en castas: blancos, criollos, pardos, negros, etc) durante el S.XVIII los mantuanos era una elite de blancos criollos descendientes de españoles, propietarios de grandes haciendas y esclavos. Ocupaban los cargos en los cabildos y algunos de sus miembros poseían títulos nobiliarios. Don Francisco Herrera Luque (QEPD), bien que los describió en su novela: Los amos del valle.

La denominación deriva del privilegio de usar manto que tenían las señoras de este selecto grupo. Imagino una reminiscencia de las mantillas de usanza española. Las personas de esas castas acudían a determinadas iglesias y a determinadas horas, para evitar mezclarse entre si.
Cuéntase que las damas mantuanas, asistían a los piadosos servicios acompañadas de un séquito de familiares y esclavas. Estas últimas cargaban los reclinatorios. Uno de esos personaje, era la negrita pequeña que recogía el manto de la ama mientras estuviera reclinada escuchando la Santa Misa. Si a la mantuana se le escapaba una ventosidad, tal bochorno se cargaba a la negrita de compañía, es decir la paga peo.

De allí viene nuestro modismo, cuando se achaca la culpa de algo a quien no la tiene.
¡Vainas de mi ciudad !

Caracas, mayo 2007

¡Mijito! este país es como para esconderlo



...Eso se lo escuché decir a Elias Pérez Borja y me pareció una acertada y ocurrente exclamación para referirse a mi país, tu país.

Para desgracia de los venezolanos este país no camina, como decimos en criollo. Bien sea por la ineptitud de los gobernantes y empleados públicos, o bien sea porque el ciudadano de a pie no hace valer sus derechos. Siempre me pregunto, ¿para qué carajo pago impuestos religiosamente, si los mismos no me son retribuidos en servicios que valgan la pena? Sería muy extenso reseñar todo lo que aquí funciona pésimo: transporte, hospitales, aguas, electricidad y escuelas, entre otros. Aquí sacar cualquier documento que por ley te corresponde (cédula de identidad, pasaporte, etc.) es un verdadero calvario. No de ahora en tiempos de revoluciones bonitas, sino de siempre.
Baste señalar que para hacer una común diligencia en un organismo público: Registro público, Seguro Social, ONIDEX, Ministerios varios y etc., hay que madrugar. Madrugar significa levantarse a eso de las 4 am. expuesto a cualquier cosa: atraco, asalto o secuestro, para llegar a una infamante cola, donde encontraremos ciudadanos que se han quedado a dormir en el sitio, sobre unos cartones. O sea que usted ya llegó retrasado con todo y madrugonazo. Deberá repetir la visita unas dos o tres veces, hasta que logre un puesto en la cola donde le darán un numero, si es que acaso los reparten, para que usted pase al organismo en cuestión y haga su solicitud. ¿Pero no crea que ya solucionó todo? ¡Ahora es cuando...! Debe pasar por varias taquillas, para constatar unos papeles faltantes. Debe comprar papel sellado (que no hay en la oficina pública, pero lo vende un buhonero en la esquina). Hay que cancelar los timbres fiscales, de existir claro, en otro lugar o en un banco. ¡Ya, fue a pagar los sellos y perdió el turno..! No hemos terminado aún; después de introducir todos los requisitos y de haberse calado una cola insoportable por unas 7 horas (recuerde que madrugó) de pie: con mucho calor, sin un sanitario donde acudir, sin tomar agua, agolpados en la taquilla, maltratado por la Guardia Nacional, deberá volver dentro de unos días a buscar sus papeles. ¡No sea iluso! eso no significa que estén listos para la fecha prometida: no sé, quizá, a lo mejor, se traspapelaron... ¡Y Dios te libre de estar en las listas del apartheid del régimen ! Todos tus intentos serán en vano.
El mal es endémico; los bancos funcionan casi parecido. Si vas a cobrara un cheque, buscar una chequera o una tarjeta de crédito, mejor llevate tu lonchera -o al menos una botellita de agua - para calarte la espera no sea que el sistema automatizado esté caído.

Lo democrático es que aquí sufrimos todos por igual. El pobre empleado público que trabaja en un asqueroso lugar, con un mobiliario todo destartalado, agobiados del calor, sin los implementos necesarios para hacer su labor y el ciudadano que acude a ellos. Todo se trata de resolver a través de jornadas especiales, o planes de contingencia. Lo que viene a corroborar que si las cosas funcionaran como debe ser, estos planes no existirían. ¡Aquí la revolución que necesitamos es poner a funcionar las cosas como Dios manda! Aquí el gobernante que organice el caos administrativo de la cosa pública, se entronizaría en el poder. Tan simple como eso.

Actualmente estamos peor que nunca. Antes existía algo llamado Ley de Carrera Administrativa. Ahora se da paso al recomendado del partido único. Se crean cargos de rimbombantes nombres como Ministro del Poder Popular para colocar a los adeptos al proceso, sin probada capacidad para el desempeño de sus funciones. Se habla mucho de implementar un sistema socialista, cuando no se tiene la capacidad ni las políticas adecuadas para concretarlo. Se implantan programas populistas regalando dádivas -como las mentadas misiones- que acostumbran a nuestro pueblo a la mendicidad y a vivir de la caridad estatal. Así les refuerzan el karma de la pobreza. Se malbaratan los petrodólares en solucionar problemas de países ajenos, cuando nuestras prioridades son prioritarias (valga la redundancia) O como decía mi abuelita: ¡Luz de la calle oscuridad de la casa!

Lo más cercano que he estado al socialismo real, fue en mis años mozos cuando viví en París, en un quartier administrado por los comunistas y olvídate que no era ni remotamente el despelote de nuestro socialismo tropical. En mi país, tu país, acudir a un organismo público es una verdadera experiencia dantesca. ¡Qué poca autoestima tenemos los venezolanos! ¡Como nos dejamos maltratar inmisericordemente y sin chistar! ¡Nos hemos acostumbrado a la mediocridad! Cuando conseguimos resolver algo, si acaso ese milagro ocurre, salimos exangües pero contentísimos como muchacho con chupeta. Dice el psiquiatra F. Yumar: "la sociedad es una cosa que camina por las calles" y digo yo de acuerdo a mis vivencias, que de ser así que depauperada sociedad tenemos los venezolanos.

Como si todo esta debacle no fuera suficiente, resulta que se nacionaliza lo privatizado que medianamente funcionaba. ¡No pueden con lo que tienen: gobernar y legislar y van a cargarse con más responsabilidades! Con decirle que ni placas hay para los vehículos. Pero hay más, se pretende introducir una Ley para que los empleados públicos –previa inscripción obligatoria en el Partido Socialista Unico de Venezuela- asistan a clases de marxismo. ¡Espero que no en horas de trabajo! Ese trabajo que se los pago yo con mis impuestos, que cada vez - ¡Coño!- me arrecha más pagar...

Caracas, mayo 2007

Poner la mesa




En Caracas durante la época de la Colonia (más precisamente entre 1700 a 1780), en las casas capitalinas de los criollos (nativos descendientes de españoles también llamados Mantuanos) no existía una habitación destinada a la realización del acto de comer propiamente dicho, o comedor tal como se conoce hoy en día. Por consiguiente los señores de la casa solariega comían en el lugar que les apetecía: bien en la sala, bien en el jardín, en sus aposentos o debajo del árbol de Tamarindo. Rara vez al lado del caluroso fogón. Entonces el Señor o la Dueña de casa ordenaba a la servidumbre: "Fulanito, ponga la mesa debajo de la parra" y los esclavos colocaban la mesa, sillas y enseres para el condumio, en el lugar indicado.


De allí deviene nuestro actual modismo de decir "Poner la mesa", cuando nos referimos a colocar en la mesa del comedor manteles, servilletas, cubiertos y vajilla. Se me ocurre que de esto también surgió aquella canción infantil que reza: "Arroz con leche, me quiero casar, con una viudita de la capita que sepa coser, que sepa bordar y ponga la mesa en su santo lugar"...
¡Vainas de mi ciudad!


Caracas, mayo 2007

Waraira repano.



Tengo una amiga extranjera que siempre viene a Caracas. En uno de esos viajes que nos encontramos nuevamente en mi ciudad me comentó: Ustedes siempre están pendientes de esa montaña. Le respondí: es verdad, ¡Es lo único realmente hermoso que tiene Caracas!

Ciertamente, los caraqueños siempre estamos pendientes de nuestra montaña. Nunca falta en una conversación amena la referencia. Indistintamente que le demos género masculino o femenino; o hablemos de cerro o de montaña. Los indios en cambio la llamaron Waraira repano (Sierra grande) No tenían dudas de su género. La montaña cambió de nombre, por allá por 1774 cuando el cerro formaba parte de la finca de Don Juan Alvarez de Avila. Para el caraqueño no hay día sin Avila: ¿Viste que lindo amaneció ? ¡Ya tiene el rosado del Capin melao! ¿Viste la nube de contaminación que lo cubre? La montaña es nuestra diaria referencia. Pero hay más mucho más....

El Waraira repano, obviamente nombre indígena, comenzó a llamarse Avila por allá por 1774 cuando el cerro formaba parte de la finca de Don Juan Alvarez de Avila, o Juan de Avila. 
El Avila ha sido canted por músicos, recitado por poetas, plasmado por pintores, ensoñado por los enamorados y utilizado como coordenadas de la ciudad. Es nuestra brújula. Los jóvenes caraqueños no pierden la oportunidad de disfrutar de sus parajes, subiendo con empeño y esfuerzo sus empinadas cuestas. No faltó un ambicioso urbanista -que a mediados de los años cincuenta- tuvo la osadía de realizar un proyecto para abrir un túnel en él, de forma de comunicar la capital con el litoral. Hasta los taumaturgos han sucumbido a su embrujo y más de una vez realizaron nefastos vaticinios relacionados con la montaña: que si es un volcán extinto, que si se abrirá por la mitad en tal o cual momento y pare usted de contar. También hubo quien la culpabilizara -ya que le hemos conferido identidad- por los aciagos sucesos del deslave ocurrido en el litoral y más de un caraqueño la observa ahora con temor.

El Avila da para todo.Yo creo que la adoración totémica que sentimos los caraqueños por El Avila, tiene mucho que ver con el caos citadino en que tratamos de sobrevivir. Los capitalinos ya no tenemos vínculos -puntos locales- que nos indiquen que continuamos viviendo en la ciudad donde nacimos. Mucho menos podemos establecer recuerdos afectivos con nuestra ciudad, actualmente convertida en mercado de fachada tercer mundista y contaminación globalizada. La calle que diariamente transitábamos, cualquier día menos pensado dejó de serlo para convertirse en un mall, parking o elevado. Los nombres de las calles o avenidas que conocíamos tradicionalmente, han sido modificados tantas veces –siempre de acuerdo al gusto de la tolda gobernante- que ya terminamos por omitirlos y nuestras direcciones concluyen por ser las más risibles del mundo. Frente a la panadería tal; al lado de la lavandería cual; allí donde está el kiosco. El edificio aquél de fachada de principios de siglo, o aquél otro art-deco -que nos parecían tan de buen gusto- fueron demolidos, para dar paso a un descomunal esperpento acristalado que en su petulancia, pretende ser más alto que la misma montaña.

Por si tal caos no fuera suficiente, para hacernos sentir mas desubicados dentro de nuestro propio entorno, hasta la memoria histórica de la ciudad nos la borraron para dar paso a un supuesto progreso. Para poder ampararnos en una lejana remembranza historicista, queda una casa del Libertador, una Plaza Bolívar y un Panteón Nacional, otrora amparado a la sombra amable de una frondosa arboleda y hoy desolado -por asoleado- en medio de un yermo cuadrilátero de mármol y granito.

Para resarcirnos de toda este caos urbanístico, ésta pérdida del terruño, nos queda la montaña. Majestuosa e impertérrita. Siempre allí para recordamos que sí, que estamos en Caracas. Ella nos lo hace saber, con su imponencia y su descomunal majestuosidad.

El Avila -esa inigualable montaña- solaz de los caraqueños, admiración de los visitantes, garante de nuestra caraqueñeidad -si acaso la más autentica- nos hace adorarla y referirla como uno más de nosotros. Ojalá no se le ocurra a algún megalómano constructor o alguien de los que supuestamente planifican o administran nuestras ciudades, quitarla de en medio para convertir nuestra Caracas en un futuro joint-venture. ¡Tal como están las vainas, nunca se sabe!


Caracas, julio 2000
Ilustración: Cabré

La Yerbita



¡Ahora si que estoy de acuerdo con el gobierno! Según nuestro actual embajador en Bolivia, llegamos a un convenio para importar de esa dilecta república hojas de Coca por toneladas... Tengo entendido que el uso de esta yerba data de 500 años A.C. Los indígenas del altiplano la han usado siempre como complemento en la menguada dieta diaria. La mentada hoja además del alcaloide que contiene (de donde se extra la cocaína) es una fuente alimenticia bastante nutritiva. Cien gramos de hojas contienen en promedio: 305 calorías, 18.5 gramos de proteínas, 42.6 de carbohidratos y cantidades menores de vitamina C; así como los requerimientos diarios de vitamina E, calcio, hierro, fósforo, riboflavina y vitamina A. Los sacerdotes le daban uso ceremonial.
Empero, del hecho que a la República bolivariana le dé por importar este producto, podemos inferir dos cosas: Lo primero, que se expenderá en los puestos de MERCAL bolsas de Coca en vez de harina PAN – o mejor harina de coca ya procesada para nuestras arepas- pues el desabastecimiento que viene –por no decir la hambruna- nos obligará a mitigar el hambre con una bola de hojas masticadas como si fuera chimó; y de segundas que la única forma en que nos podamos calar el afianzamiento del proceso revolucionario, es mantenernos a todos aletargados -las cadenas presidenciales ya no van a ser suficiente- para no pensar, no protestar y en definitiva no disentir.

Se me ocurre que entre los antiguos Incas, el uso y abuso de esta planta no era del todo tan inocente. Recordemos que su imperio (eso del imperialismo es de vieja data) se basó en una férrea estructura jerárquica, donde a nadie se le ocurría saltarse el puesto que le correspondía dentro de la sociedad. Es decir era un régimen socialista heavy y no light -como pretenden vendernos- y per-secula eras lo que estabas destinado a ser y tenías lo que te era permitido tener, sin posibilidad alguna de llegar a ser otra cosa. ¿Qué mejor forma de mantener a los súbditos del Inca sumisos y aparentemente felices sino con la consabida Coca? Por algo Manco Cápac la regalaba a las etnias por él subyugadas.
Hete aquí que "Hugo I el encadenado", no ha desdeñado estas enseñanzas, ni el consejo de Evo –que de estos menesteres sí conoce- y quien ha vendido ladinamente la idea de los beneficios que la mentada hoja aportará a los habitantes de la VREP, amén de la ayuda no desdeñable de unos cuantos milloncejos de dolares que entrarán en las arcas de la hermana república para solventar muchos de los problemas que vienen confrontando.¡Yo si estoy de acuerdo en que importemos Coca! Además, mejor masticar Coca que chiclets que es un vaina gringa.
Propongo que en cada mitin, o acto en el Teresa Carreño o cadena televisada del amadolider, se repartan bolsitas de Coca como quien reparte condones. Servirá para hacer una terapia comunitaria, donde todos estaremos idiotizados para tragarnos bobaliconamente todos los cuentos esos de la democracia participativa y humanística: que ahora el petróleo es de todos, que el pueblo es el que manda, que J.A. Páez fue un traidor a la patria, que vivimos en el mar de la felicidad, que aquí no hay corrupción y en fin el inextricable concepto del socialismo del S. XXI
Caracas, febrero 2007
Ilustración sacada de la web.

¡ L´ état c´est moi !


"Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos". (un tal Bolívar)


Yo parezco ser corta de entendederas, puesto que eso del Socialismo del Siglo XXI me parece un oximorón. Tampoco termino de entender como se mezcla ese arroz con mango de socialismo con autocracia. Nuestra onerosa Asamblea Nacional sanción este pasado martes 30 de enero de 2007, en plena calle (presagio del puesto que ocuparán de hora en adelante) la Ley que autoriza al Presidente de la República a dictar decretos con rango, valor y fuerza de ley ¡Na guará..! En otras palabras que el Primer Mandatario, será de ahora en adelante el único mandatario.


Aparte de que los Asambleístas poco saben legislar (confesión salida del propio seno de los dirigentes, del partido V REP. que de paso ya no existe, pues ahora es el Partido Unico de la Revolución) han optado por sincerarse y renunciar al mandato que les confirió el soberano, para trasvasar esa soberanía al nuevo único mandatario. No es que antes no mandara el actual inquilino de Miraflores. De echo y cohecho todos los poderes estan supeditados a su voluntad, sino que ahora me imagino que los Asambleístas, el Fiscal, el Tribunal Supremo, el Defensor del Puesto y etc. renunciarán a sus cargos porque en democracia, revolución o monarquía, se ve muy feo eso de cobrar sin trabajar y dejarán que el único mandatario se defienda solo solito.


Todo esta parafernalia remonta para avanzar en la construcción del socialismo. Francamente, como dicen por allí, ¡la historia siempre llega tarde! Haberlo sabido Lenin, Mao, Kim Il Sum, Mugabe, Fidel y tantos otros. ¡La de energías y tiempo que se hubieran ahorrado, aplicando esta fórmula mágica! ¡Ahora si va! y en poquito tiempo y de verdad verdadera, tendremos los venezolanos las ventajas de la revolución bonita: el trueque, la ruta de la empanada y los gallineros verticales. Amén de la rebaja de sueldos a los empleados públicos y la estatización de las empresas privadas que venían funcionando medianamente bien, para que terminen funcionando absolutamente mal. En mis cortos años de vida siempre he sabido que aquí las empresas del estado lo que producen son mortificaciones a los usuarios y pérdidas económicas para el estado. Si lo que se pretende es cooperativizar, me permito recordarles que eso tampoco ha funcionado y que de ser algo bueno ya los japoneses lo hubieran copiado y exportado.


Así tendremos que adecuarnos al diluvio que vendrá y habitarnos al arroz con mango del S. XXI. Modificar ciertos nefastos hábitos a los cuales estábamos mal acostumbrados tales como: comer tres veces diarias, vestirnos y calzarnos con ropa adecuada, andar en un módico carrito regulado, ver los culebrones televisados, conmemorar el 5 de julio y enviar a los infantes a aprender el ABC. Porque el caudillo dice que: ser rico es un mal hábito, que es más sano y adecuado andar en taparrabos o burka antes que vestir a la usanza occidental, que la gasolina está regalá y habrá que aumentarla, que los programas culturosos de Telesur son los que hay que ver, que ahora la fiesta patria es el 4 de febrero y que los infantes mal acostumbrados a la enseñanza pública y gratuita -que regía aquí desde el otro Autócrata Civilizador- ahora, antes que aprender el abecedario les será mucho más útil empuñar un fusil (esos que los habilidosos rusos nos vendieron de sus desechos de guerra) para ingresar a las huestes de reservistas y defender esta hermosa patria que a todos contenta y protege...


Lo mejor sería que nos dejemos de tantas pendejadas e instauremos de una buena vez la monarquía y no ese híbrido que pretenden meternos por mampuesto. ¡Hay queda eso! A mi me gustan los monarcas: Juan Carlos I de España me cae muy bien (con todo y que se le pegan los platinos al discursear) El futuro Rey o sea el actual Príncipe de Asturias, está como le da la gana y el feo pero siempre muy elegante Charles de Inglaterra, me parece una nota por lo irreverente. Así que tendremos un Hugo I El encadenado en la portada de la revista Hola. Se me olvidaba: no tenemos reina. Ni siquiera de mentiritas. Hace tiempo que ninguna corona cae en cabeza alguna de nuestras misses que otrora arrasaban en los concursos. Para rematar, escuché un run-run que anda rodando: ique al Magallanes lo van a estatizar. ¡Menos mal que soy del Caracas!



Nota bene: la autora se acoge al Art.57 de la Constitución Bolivariana de la República, llamada por el único mandatario, "La Bicha".



Caracas, febrero 2007

Recordar es vivir: Historia emocionante





Independientemente de todas las emociones afectivas que uno viva en la vida - aquellas relacionadas con sus vivencias muy personales- hay otras también muy importantes pero un poco más publicas o comunitarias. Haciendo las debidas salvedades entre estas extrapolaciones, imagino qué habrán sentido los alemanes al momento de la caída del muro de Berlín, los chinos de la plaza de Tiananmen y ya en nuestra América latina, los estudiantes de la plaza de Tlatelolco, en México. Uno de estos sucesos fue venturoso, los otros dos deplorables.
A mí me ha tocado la suerte de participar en dos momentos históricos relevantes, en relación con la política de nuestro país, Venezuela. El primero fue aún siendo joven el día –o mejor dicho la madrugada- del 23 de enero de 1958 cuando la caída del régimen dictatorial del Gnerl. Pérez-Jiménez. Además del alivio que sentimos en casa -como todas aquellas familias activistas políticas contra la dictadura- esa madrugada nos invadió una enorme alegría un espíritu festivo que toda la población del país sacó a la calle. Especialmente en Caracas todos salimos de madrugada a la vía. Todas las luces de las casas se encendieron –dudo que esa noche alguien durmiera- las puertas se abrían, todos corríamos por las calles, nos abrazábamos, llorábamos y cantábamos el himno nacional y flameaba la bandera de las 7 estrellas. Finalmente marchamos hacia el palacio de Miraflores. Otros se dirigieron al edifico donde quedaba la policía política del régimen, la Seguridad Nacional, para liberar a los muchos presos que allí habían.
El otro momento significativo para mí, sucedió a muchos años del anterior cuando estoy entrando en esa etapa de la vida que se ha dado por denominar efemisticamente “juventud prolongada”. Fue la participación en la marcha multitudinaria “Ni un paso atrás” del día 11 de abril de 2002. Luego de todos los acontecimientos que se originaron con el impasse surgido a raíz del nombramiento de la directiva de PDVSA –huelga petrolera inclusive- que el Ejecutivo trató de imponer a toda costa. La gente se fue reuniendo sin convocatoria previa frente al edificio de PDVSA en Chuao, en espera de una rectificación del gobierno, la renuncia de la directiva y en apoyo a los compañeros que dignamente dieron la cara por el mantenimiento de la meritocracia en la industria.
Cada vez llegaban más y más personas de todas las edades y todas las tendencias con cacerolas, pitos, gorritas, banderas, consignas y pare usted de contar, voceando consignas. Una compañera de PDVSA me obsequió una franela alusiva a la protesta, que me coloqué en plena vía. Pasamos allí casi medio día, pero lo más emocionante fue la movilización cívica de esa enorme multitud que fue sumándose –sin convocatoria previa- al grupo inicial, que ya era numeroso. Venían de todas las urbanizaciones y barrios de la capital; escuálidos de todas las clases sociales.
Cuando comenzamos la marcha, se hizo más emotiva ya que bajaban personas de las edificios, de las casas, salían de los negocios, de los mercados. Personas que dejaban los carros a la orilla de la vía y se venían a caminar con nosotros. Todas las avenidas llenas. Las zonas aledañas al río Guaire, la autopista del este con kilómetros y kilómetros de gente, convocada única y exclusivamente por su pensamiento democrático. Marchábamos, cantábamos y lloramos de ver tan magnífica solidaridad.
Desgraciadamente todo no terminó tan bien. Los sucesos aciagos de ese día es de todos conocidos... Yo no llegué hasta el puente Llaguno - donde los grupos bolivarianos armados originarían una masacre- sólo llegué hasta la altura de la plaza Venezuela, por la autopista. Mi agotamiento no daba para más. Pero me enorgullezco de haber participado en estos dos acontecimientos significativos en la política del país.
Espero poder continuar, si se requiere...
Caracas, junio 2002
Ilustración tomada de la web.