08 junio, 2009

No somos ná..!



A Manuel Peñalver un avezado y culto líder sindicalista, que llegó a ocupar el cargo de Secretario general de Acción Democrática (1985) y Secretario internacional de la CTV; se le ocurrió decir una lapidaria frase que ya ha pasado a formar parte de la sabiduría popular: No somos Suizos, para hacer referencia a la falta de práctica democrática de los Venezolanos y aludiendo expresamente, a la resistencia al cambio que tenían, dentro de su propio partido, los jerarcas de ese entonces.

Todo esto viene a cuento, por un artículo publicado en la página web. de Libertad plena, podemos leer este titular: No somos noruegos. El articulista –muy acertadamente- compara nuestra situación con la de los noruegos y alude a la fábula de la hormiga y la cigarra * (para nosotros chicharra)…

Noruega es un pequeño país de 4 millones y pico de habitantes, nada ostentoso, sin desplantes de nuevo rico (como nosotros) y tiene en su haber –entre otras cosas- ser el 3er. exportador de petróleo del mundo después de Arabia Saudita y Rusia (nosotros llegamos a ser el 5to. ¿en cuál puesto estamos ahora?) y de paso no está alineado ni con la OPEP ni con la Unión Europea, o sea se defiende solito. Su empresa petrolera estatal (Statoil) por allá por el año 2000 fue privatizada en un tercio y por eso no perdieron la tan cacareada soberanía y manejaron sus recursos con criterio de escasez: tienen un alto índice de desarrollo humano, una altísima calidad de vida y su sociedad es la más pacífica del mundo.

Pero los gobernantes de este paraíso fueron harto previsores y como saben que el petróleo es un recurso no renovable, crearon una alcancía: el Fondo Soberano de Inversiones de Noruega (¡por algo son monarquía y el nombre debe ser rimbombante!) cuya alcancía actualmente tiene la bicoca de 300 millardos de dolarillos obtenidos del superávit de la venta de su petróleo. Muchos fueron los noruegos que protestaron a su debido tiempo porque no les bajaban los impuestos, teniendo tanto real guardado. “Ique” no veían los beneficios del petróleo; algo así como decir, ¡ahora el petróleo es nuestro! y yo quiero mi parte. Empero resulta que actualmente con la crisis que nos tiene a todos pelando, los noruegos están boyantes e incrementando sus inversiones a nivel mundial.

¿Y que pasó con nosotros el país rico y botarate? Nosotros que no somos “los pendejos” noruegos, sino unos “muy vivos” venezolanos, que tuvimos cuando la IVREP. un Fondo de Inversiones para la Estabilización Macroeconómica (FIEM) para cuando llegara la época de las vacas flacas, que para el 2001 contaba con 6.500 millones de dolarillos. Con el incremento del precio petrolero hubiese podido seguir creciendo, pero el desgobierno revolucionario tuvo la genial idea de cambiarle el nombre y utilizarlo para financiar gasto público; es decir los megalomaníaticos proyectos del coma-andante. En el proceso le redujeron el nombre a Fonden, le redujeron el fondo y lo que supuestamente serviría a futuro como un colchón compensatorio, quedó convertido en colchoneta al raspar la olla, así que no vamos a tener ni para paliar la hambruna que vendrá (entiéndase soberanía alimentaria). Lo que teníamos ahorrado para invertir, se fue por el desaguadero -como PDVSA- financiando misiones: dádivas al extranjero, compra de aceptación internacional, regalos dispendiosos, tours de los jerarcas del proceso con familia incluida y pare usted de contar.

La chicharra sigue con su alharaca, especialmente en su programa de los domingos. La hormiguita noruega recibe ahora los beneficios de su buen criterio. ¡Es que los venezolanos nos la sabemos todas!


* Fábula de Esopo, de la cual hay varias versiones: La Fontaine, Samaniego y Disney entre otros.
Caracas, mayo 2009