22 diciembre, 2012

Que dulzura..!




Nuestros pueblos todavía conservan la tradición de elaborar dulces criollos, o granjería, formando parte de una refinada tradición, mediante el uso de materias primas sanas: frutas típicas del país y verduras.  Estos postres  llegados de Europa, se perfeccionan en tiempos de la colonia y combinados con nuestra herencia afrodescendientes y aborigen, forman parte importante de nuestra herencia gastronómica. Destacan entre los dulces más reconocidos de la cocina venezolana, los preparados en almíbar de papelón, aromatizados con ramas de canela ó clavos de olor. Entre ellos se encuentra el de lechosa, (que se acostumbra a preparar como postre navideño); los cascos de guayaba, naranja, limón ó parchita, el dulce de cabello de ángel, de higos y el de icacos. Terminan de conformar este empalagoso universo los tradicionales majaretes, quesillos, el pan de horno y tortas: Bejarana, de plátanos, burrera, etc…. Este postre también es conocido en muchos países de América del Sur y el Caribe, donde la fruta recibe distintas denominaciones: papaya, mamón, melón de árbol y frutaboma, entre otros.
El  preparado se elabora con la pulpa de la lechosa verde –o que no esté aún madura-  cortada en lonjas o en trozos. Los otros ingredientes que se emplean son:   papelón (como originalmente se prepara), que se puede cambiar por azúcar para elaborar un almíbar,  bicarbonato (una cucharada), clavos de olor y agua... Antes de la cocción,  las tiras o cortes de lechosa son rociadas con el bicarbonato y se dejan así por unas horas. Posteriormente esto pasa a ser cocinado a fuego lento generalmente en una olla grande donde se añade el agua:  azúcar o papelón, se  añade los clavos y se deja en una lenta cocción hasta que la lechosa ablande y cristalice. Ya  lista, se deja reposar.  Se coloca en frascos o envases de vidrios para ser guardados en la nevera, donde tomara su temperatura adecuada para poder ser degustado.

El dulce de lechosa se sirve  como el clásico postre de la cena decembrina venezolana, después de haber degustado las hallacas, el pernil de cochino o el pavo, la ensalada de gallina y el pan de jamón. Aunque este dulce ya se encuentra industrializado y se vende en los supermercados todo el año, es especialmente en estas fiestas, cuando en los hogares se elabora de forma casera conjuntamente con el resto de los manjares que conforman la mesa navideña.
Como nunca falta la sorna y el toque político-popular –  muy presente en estos momentos- la expresión “dulce de lechosa”, se utiliza para demostrar regocijo cuando le salen las cosas mal al adversario político, o quizá también a cualquier otro enemigo..
 
Caracas, diciembre 2012
Ilustración tomada de la web.