20 mayo, 2008

Lo que es moda no incomoda



Hay cosas que están fuera de mi humilde humana comprensión, especialmente cuando se trata de seguir códigos sociales a mi parecer absurdos; en el vestir, el comportamiento y otros modos. Pero ¿hasta que punto puede ser esto absurdo ? Si pasa a ser moda y todos la acatan ¿ya lo absurdo dejaría de existir ?


Estamos acostumbrados a ver en la TV, operaciones de implantes de prótesis, mansiones de ensueño, vehículos exclusivos y lujos inimaginables de las llamadas celebridades. Tales celebridades a falta de talento, deben recurrir a las extravangancias para mantenerse en la palestra. Los simples mortales que no aparecemos en las revistas Hola o Hello debemos recurrir a otros artificios, que no por más modestos dejan de ser chocantes. Es una partícula de la ostentación mayor de las estrella y que al portador seguramente lo hará sentir parte de esa vida catalogada como "glamorosa".
Comencemos por la moda de lacerar el cuerpo. El tatuaje, que en nuestros ancestros tiene visos rituales tribalistas actualmente sigue teniendo el mismo sentido: pertenencia a una grupo o subgrupo social. No se crean tan originales y contestatarios por llevarlos. Son de hecho una contradicción. ¿Distinguirse de los no tatuados? Los tatuados terminan por conformar una tribu y parecerse todos. Quizá también tenga sentido de "marca" para diferenciar ciertas profesiones de otras: músicos, bailarines, artistas y en general gente de la farándula. Los más ostentosos ya no se conforman con un tatuaje o piercing –otra manera de automutilarse- que cualquiera con medianos ingresos puede hacerse. Si deseas algo mas intenso te puedes marcar a fuego, cual ganado y te quedarán unas "hermosas" y perennes cicatrices, o el carving, que te sacan pedazos de carne y piel, según el diseño que escojas.
Las luminarias ahora han optado –para ser cada vez más originales y afocantes- por cambiarse la dentadura por dientes postizos de diamantes. Ahora no basta tener los dientes limpios, hay que blanquearlos artificialmente. Si hubo un momento en que se utilizaron dientes de oro y también hubo un momento en que se vieron como algo kitsch – valga para el caso el proverbial diente de oro de Pedro Navaja- ahora la moda es una sonrisa brillante y no en sentido metafórico. La ortodoncia correctora de dientes desalineados, también peca de esnobismo y acompaña los hierros de piedrería. ¿Acaso para que el tratamiento haga mejor efecto? No, claro que no. Para cobrar más y que el portador se sienta más reconocido y con mas estatus. ¡Puro aparentar!

Según tengo entendido desde el punto de vista Holistico el organismo humano está totalmente integrado: cada diente tiene su contraparte en un órgano del cuerpo; cada sitio de la oreja lo mismo. Cada lugar del cuerpo que se perfore, o mutile, altera un meridiano energético y su correspondiente órgano vital. Ergo: perforarse el ombligo es perforar el corazón. Tengo por sabido, que a las mujeres que tienen tatuada el final de la espalda (justo donde comienza la rabadilla), no se les puede colocar una anestesia peridural al momento del parto u operación.

Nuestro códigos sociales están modificándose rápidamente. Así ahora las tetas postizas de silicona han desplazado en belleza a las naturales. Pero la silicona no sólo es prerrogativa femenina: pectorales, biceps y glúteos se implantanlos caballeros. Hoy en día el regalo para las quinceañeras, no es un baile para su presentación en sociedad, o un gran viaje: es una operación de tetas. Los dientes naturales que tanto nos mortificaron para aparecer –¡y que lo diga el ratón!- vienen siendo una porquería. Tu boca termina por no ser presentable si no tienes una bemba inflada a fuerza de silicona y unos dientes de joyería. ¿Que tal si a una de estas luminarias hollywoodenses o del jet-set, para estar mas fashions que los demás, le da por mutilarse un dedo de la mano y colocarse uno de platino? Me pregunto hasta dónde podremos llegar.


Lo más terrible que yo alcanzo a vislumbrar de todo esto, es que el humano consigue los necesarios argumentos para justificar toda esta banalidad de una moda mal asimilada. El talento, las buenas cualidades, la perseverancia y empeño que antes servían para destacarse, se han trastocado en ostentación, mal gusto y frivolidad. Lo peor aún es que se supone que estos son los patrones a imitar… ¡Cosa veredes!


Caracas, noviembre.2007

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo lo que tú muy bien detallas tocante a nuestra sociedad globalizada obedece a lo que predijo con exactitud el apóstol Pablo en su segunda carta a Timoteo capítulo 3 versículos 1 al 5 (2 Timoteo 3:1-5)
Es una señal inequívoca de la decadencia moral y el tiempo que estamos viviendo...tiempo del fin.

Nereida dijo...

Lo suscribo TODO Maja.

La Gertrudis.