24 marzo, 2011

El crucifijo en las escuelas italianas no viola los derechos humanos.





Así comienza la noticia publicada este mes de marzo 2011 en BBC.news, en relación con la sentencia que dictó el Tribunal de Derecho Humanos, de Estrasburgo, después de tantos ires y venires. El asunto es de vieja data, desde 2009, cuando una madre finlandesa protestó e interpuso una demanda porque la escuela pública donde estudian sus dos hijos se negó a retirar un crucifijo del aula. La señora indicó que eso atentaba contra sus creencias. La primera demanda llevada ante la misma Corte, dio la razón a la Sra. Lautsi de nacionalidad finlandesa y sentenciaron: "el objetivo de la educación pública es fomentar el pensamiento crítico" y el Estado no debe imponer creencias” (sic), pero la diatriba no quedó allí. Nuevamente hubo una contrademanda por parte de una comunidad italiana y ahora el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, revoca la sentencia anterior y da la razón a los italianos de lo que resulta: “en cuanto que, el crucifijo es un símbolo que no divide sino que une (¿?) y su presencia, también en las escuelas, no representa una amenaza para el laicismo del Estado, ni para la libertad religiosa” (sic). Esta sentencia no es comunitaria por lo que sólo aplica a la república italiana, donde por costumbre y no por otra cosa, ponen el crucifijo gracias a que así se determinó en tiempos del Duce; como en España se hizo en tiempos del Caudillo. Actualmente -con o sin sentencia- esta costumbre está erradicada en España, ya que el estado -a dios gracias..!- es laico practicante. En Francia está prohibido por ley cualquier tipo de manifestación religiosa en las escuela públicas y hasta los velos de las alumnas musulmanas se condenaron.


De aquí en adelante, muchas opiniones salieron al tapete. Por supuesto que el Vaticano aplaudió la sentencia. Otros la protestan. Pero los argumentos esgrimidos por los que están a favor me parecen muy contradictorios, especialmente los del T.D.H.y por los involucrados, es decir los representantes del Vaticano… El Tribunal Europeo de Derechos Humanos,  considera que :"el hecho de tener la cruz colgada en las aulas no ejerce influencia alguna en los alumnos y no viola los derechos de las familias no católicas siempre que no se usen con ánimo de adoctrinar“(sic) ¿Estos son ingénuos, o se las dan de..? Si no ejerce ninguna influencia, para qué coño está allí... Es de todos conocidos el impacto que lo símbolos tienen sobre las personas, sean comerciales, religiosos, o políticos. De no serlo no fueran utilizados. Así que no me vengan con que el crucifijo no significa mayor cosa para un niño que pasa 5 o 7 años de su vida asistiendo a un aula. Claro, la figurita no va a matar a nadie, pero su simbología es innegable, o es qué ya olvidamos el efecto subliminal de los símbolos o insignias. Y los que menos deberían olvidar esto, son los representantes vaticanos o acaso olvidaron el símbolo del pececito aquel, que usaron los primeros cristianos..Si según el Tribunal: "el crucifijo es sobre todo un símbolo religioso, pero no hay ninguna prueba de que su visión en los muros de un aula escolar pueda tener influencia sobre los alumnos"(sic) (¿Contradictorio, no ? ¡Que “perla” de alegato..!) Entonces según esta sentencia, podremos colocar una estrella de David, una cruz Copta, o una cruz Gamada, total son sólo signos, inocuos y pasan desapercibidos… Me gustaría saber la opinión de Umberto Eco, semiólogo de profesión, sobre este puntilloso asunto.



Por mi parte aboco por un estado laico y republicano, que instruya en tales principios. El que desee inculcarle a su descendencia tal o cual religión o lo hace por su cuenta, en su congregación, o lo mete en una escuela religiosa... Es más considero que los billetes del Imperio no deberían decir “in god we trust”, frase que se oficializó a partir de 1957. Acaso en ese país no hay ciudadanos que son ateos, ¿o es que el ciudadano que no confíe en Dios –tal como lo indica el billete- no se le considera estadounidense? Es muy válido que cada quien practique sus creencias y costumbres: sociales, políticas y religiosas, lo que no me parece válido es que el estado u otros individuos traten de imponerla. La decisión del D.H. de Estrasburgo es sesgada y tendenciosa, además de establecer un precedente lesivo y discriminatorio en prejuicio de aquellos que tienen el derecho a no creer.






Caracas,marzo 2011


nb: La ilustración, sacada de la web. ¿Estará permitido ponerla en las escuelas?

20 marzo, 2011

Médicos o Curanderos ?



No tiene la culpa el ciego, sino quien le da el garrote. (Refrán venezolano)

Trataré este tema desde mi enfoque de paciente, porque de medicina sólo conozco mis achaques y eso porque me lo informa mi sobrino –un excelente médico internista, valga la cuña- cuando algo me aqueja…

Entrando en materia, resulta que en el país tenemos una invasión de médicos cubanos, que tienen en sus manos el desarrollo y la responsabilidad de adelantar un programa que denomina “Medicina integral comunitaria” (recordemos que comunitario, viene de comunismo). Hasta donde alcanzan mis conocimientos la medicina -en función del paciente- es preferiblemente individual, porque si el diagnostico pudiera ser semejante, el tratamiento quizá no, porque lo que sana a uno no necesariamente sana a otro. Es decir, que si yo sufriere de cálculos biliares, mi comunidad no tiene por qué tenerlos. De partida el enfoque es una falsedad. Si lo que se trata es de curar esos males endémicos que nos aquejan y que por lo visto hoy menos que nunca no están erradicados, que se ponga en manos de médicos sanitarias del Minpopo de la Salud –si los tienen- el desarrollo de un plan sanitario. ¿O es que cuando el Dr. Gabaldón las vainas no funcionaron y se erradico el paludismo, ah? Pero vamos a lo interesante.

En declaraciones de personas duchas en el asunto, los médicos comunitarios no están suficientemente preparados para ejercer tal responsabilidad.* Los defensores de este programa aducen que es una medicina preventiva y no curativa; que los médicos venezolanos desconocen de qué se trata (¿?) y por ello es menester poner la salud del pueblo venezolano en manos de cubanos, qué tal … ¿Y quién ha dicho que nuestros galenos bien graduados –quemándose las pestañas por 7 años (básicos, incluyendo los dos de pasantía) y otra pila de años haciendo post-grados)- no pueden hacer medicina preventiva? Los M.C. recetan: aspirinas, ungüentos, placebos y esas menudencias, que igualmente puede hacer cualquier médico rural criollo y aún logra llegar más allá, operando, suturando, parteando y pare usted de contar... Para no desmerecer, los consultorios de “medicina primaria” están dotados de equipos (a esos sí los dotan), y los mentados M.C. supongo saben usarlos -como haría cualquier técnico- pero el meollo está en que no saben interpretar las imágenes y son incapaces de realizar un diagnostico. ¿Vaya tú, qué vé ahí?... Mira mi sangre, no puedo decí que pasa contigo... ¡Mejó te vá onde un médico pa´que te diga..!

Recordarán que cuando Mao en la china roja rojita, hubo una tal “revolución cultural” y entre los puntos que la mentada revolución abordó estuvo la medicina. Así, miles de chinitos fueron preparados en la práctica milenaria de la acupuntura y el manejo de la yerbas. Fueron enviados a las aldeas más remotas del extenso país, para atender los requerimientos en lugares donde no llegaba ni la luz. Creo que aquí desean hacer lo mismo, lo que sucede es que nuestros “abnegados hermanos cubanos”, ni de vainas se pueden ir al interior (si acaso, están “ejerciendo” en las ciudades), sencillamente porque no los dejan alejarse mucho, no sea que piquen los cabos. Casos se han dado…

Por otra parte, como “el proceso” está ocupado en adelantar estos programas de “salucita integral revolucionaria”, nuestros hospitales donde tradicionalmente se da atención pública; ergo el Hospital Vargas (que además era una estupenda escuela de medicina), se están cayendo a pedazos, amén de no tener insumos. Los médicos, enfermeras y técnicos de dichos centros asistenciales protestan: escriben, manifiestan y finalmente hartos de no poder ejercer su profesión debidamente, renuncian o se largan de país. Recientemente el Dr. Muci-Mendoza (neuro-oftalmólogo), renunció a su cargo tras largos años años de servicio y enseñanza en la escuela Vargas, entre otras cosas por no avalar estudiantes del programa de medicina comunitaria, pues los considera incapacitados para ejercer y además engañados.

Agradezco a Higea, Esculapio, Hipócrates y todas esos griegos de la medicina, por haberme deparado un equipo de excelente galenos venezolanos, gracias a los cuales he llegado hasta aquí bastante sana... Y en verdad os digo, que en caso de faltarme estas eminencias, prefiero acudir a José Gregorio y prenderle su velita, que ponerme en manos de esos irresponsable que están jugando con la vida de nuestro pueblo.

*http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/03/110318_venezuela_salud_medicina_integral_comunitaria_jp.shtml
Caracas, marzo 2011
Ilustración tomada de la web.