07 agosto, 2023

Mi vida pende de una conexión.

 

Yo vengo del S.XX y ahora que estoy en el S.XXI me pregunto cómo resolví mi vida sin tener artefactos cibernéticos...El pasado fin de semana, la "eficiente" empresa de telecomunicaciones del Estado, CANTV optó por dejarme totalmente incomunicada por 32 horas. Desconectada del mundo, sin teléfono, sin TV, sin WiFi, sin celular y sin música ni lectura porque lo que estoy leyendo son libros en pdf y la música la escucho a través de Spotify. En resumen, cercada en mí misma. Esta situación me puso a cavilar acerca de cuanto dependemos de estas conexiones. 

¿Qué hacía yo en mi juventud cuando no existían estas vainas? Estudiaba, trabajaba. Compartía más con mis amistades, acudía más a espectáculos, leía más y hacía labores del hogar y así de un momento a otro, retorné a esos viejos tiempos: pulí la platería, horneé una torta, hice macramé, pegué botones, planché unas camisas (cosa que detesto, no las camisas, la planchada) y terminé sacando las telarañas del techo... Aún así el día se me hizo infinito. Especialmente en la noche me aburrí sobremanera, por no poder ver los capítulos pendientes de mis series coreanas favoritas. No me quedó otra alternativa que revisar en la biblioteca en busca de algún libro que valiera la pena volver a leer y terminé leyendo a los filósofos estoicos griegos, para enfrentarme estoicamente a mi desesperada situación. 

Al día siguiente cuando finalmente regresó la anhelada conexión, me volvió la alegría de vivir. Parafraseando a Descartes, "Me conecto, luego existo." Sin tomar en cuenta los frecuentes apagones, que también hacen su parte, hay que  ver lo que dependemos de unos enchufes. Lo confieso, soy ciberdependiente. ¿Usted no?


Caracas, agosto 2023




11 abril, 2023

La reprogramación de las hormonas



Cavilando un poco sobre este asunto tan de moda, en eso de ser hombre: mujer, planta o animal, según la conveniencia o antojo de cada quién, he pensado si por facilitar las cosas y supuestamente hacer felices a "todos, todas y todes", no estamos obviando ciertos asuntos y me hago muchas preguntas...

Según me entero, leyendo tantas cosas, especialmente de España (dónde parece haber un gobierno muy "progre"), se legisla sobre este asunto y se da facilidades hasta a los menores de edad, para que modifiquen su estado biológico. En Nueva York una nueva legislación permite el registro de los recién nacidos con el género X. Empero, en verdad es sólo de hormonas, cirugías, psicología y estados de ánimo el tema. La ciencia, por fortuna, avanza a pasos agigantados y un pene o una vulva pueden ser modificados quirúrgicamente. También la colocación de mamas falsas ya es facilísimo.¿Internamente qué? ¿Se implantan trompas de Falopio, ovarios y útero? ¿Y la Próstata? O es qué el nuevo estado te deja a medio camino. Hormonalmente estás  "nimiedades" serán  resueltas: ya no seremos lo que determinan nuestras gónadas. Así que si alguna vez fuiste un macho de tabaco en la vejiga, ahora gracias al estrógeno, serás una tierna damisela que se enternece fácilmente. Si te fastidiaste de pasar periódicamente por el malestar de la menstruación, ya podrás liberarte y cambiar tal fastidio por el de rasurarte a diario. Si me dan a escoger, me gustaría ser cucaracha, resistente hasta a la radiaciones nucleares... 
 Un hombre con cromosoma XY,  no cambiará tan fácilmente su ADN para pasar a ser un ser XX, por consiguiente esos bastoncitos tan determinantes, siempre permanecerán para machacarte tu realidad. Por otra parte, someterse a tantas modificaciones, es muy fuerte físicamente, requiere tiempo, dinero, y de una asistencia psicológica que hasta los  momentos la sanidad pública de muchos países no contempla. Ni hablar, de la otra problemática del asunto: la legislación correspondiente. 

El grueso de los mortales, que creen en sentimientos,  comportamiento acorde con lo establecido y todas esas pamplinas, debido a la supremacía que ahora tratan de imponer los anteriormente marginados, pasarán a ser los "raritos" en este mundo cada vez más desproporcionado. 

Para finalizar, se  me viene a la mente un personaje de una película de Almodóvar, La Agrado, donde hace descaradamente un recuento de sus múltiples operaciones estéticas hechas para modificarse de hombre a  mujer y remata diciendo: Eres más auténtica, cuanto más  te parezcas a lo que deseas ser.


Caracas, abril, 2023

16 septiembre, 2022

Una cartera intrigante.


Su Majestad Isabel II, supuestamente, pasó a mejor vida. Luego de 70 largos años de reinado, mantuvo su presencia urbi et orbi  para seguidores y adversarios a la monarquía, entre los cuales me cuento por mis ideales republicanos. En resumen, como todo mortal, Isabel II tuvo aciertos y desaciertos y logró vadear su responsabilidad  tal y como se esperaba de ella. Tanto se ha escrito al respecto que prefiero comentar un tema un tanto banal, pero a mi entender intrigante...

Merece un reconocimiento la o las personas encargadas de la imagen de su Majestad. Ella nunca desentonó: pulcra, bien arreglada y combinada, modestamente maquillada, impecable. No así otras damas que por ser de importancia y trascendencia tenían una desastrosa apariencia. Sea dicho, Doña Angela Merkel. Asumo que en los círculos gubernamentales estos asuntos son de relativa importancia, pero en la sociedad de mass media en que vivimos, no resulta así. Otras que siempre consideré elegantísimas fue a Margaret Thatcher y a Madelein Galbraith... Pero volvamos a la Doña que nos ocupa en eso de la frivolidad de la moda. Y ahora si voy a lo de la intriga que me causa la sempiterna cartera negra de Isabel. Nunca la desamparó, en actos oficiales, dentro del palacio de Buckingham, o donde ella estuviese. El susodicho adminículo aparecía. Nunca se permitió variedad al respecto: sería que al gastarse una era sustituida por otra semejante.? Y en su interior qué llevaba: cosméticos, pañuelos, chucherías, un celular ? Hasta connotaciones de un código secreto, se ha conferido a la cartera. Según el brazo donde se portara o se posara  (suelo, silla o mesa), para el protocolo significaba esto o aquello... 

Otro asunto qué me pregunto, es qué se hará con el ajuar real. Los ingleses que todo lo concerniente a su Casa Real lo tienen muy bien planificado, donarán ese vestuario, crearán un museo? Hay que verle la cara a 70 años de ropaje: vestidos de diario, trajes de actos oficiales o soire, abrigos, capas de armiño, calzado y pare usted de contar. En fin que la monarquía cuesta una bicoca a sus súbditos, pero como bien dice el refrán, "al que le guste su celeste, que le cueste." La cartera negra ha pasado a convertirse en un adminículo inseparable de su dueña, tanto así que en dibujos, caricaturas y memes (actualmente profusos dada la noticia del deceso), la cartera ha terminado por mimetizar a su poseedora.

El que sepa de misterio: dimensiones desconocidas, misiones imposibles o algo de nuestro insólito universo y logre desentrañar el misterio del contenido de la cartera negra, por favor pase dato pa que se me quite la intriga. 


Caracas, septiembre. 2022

10 junio, 2020

¡ A la hoguera..!


Hace muchos años, una destacada agencia publicitaria venezolana ARS, tenía un slogan que rezaba: "Permítanos pensar por usted" y me recordé de ello porque parece ser esta la idea de los nuevos sensores que proliferan en el cine, las redes sociales y pare usted de contar...
Según las noticias que se leen por doquier, la pacatería se abre paso indiscriminadamente y nada ni nadie se salva de la censura: obras literarias  como "Lolita" de Nobokov (abuso infantil), pinturas la "Olympia" de Manet (exhaltación de una prostituta que se muestra provocativamente), películas  como "Lo que el viento se llevó" de Fleming (racismo) con todo y que la protagonista negra (¿o debo decir afrodescendiente?) ganó un Oscar, óperas "La donna é mobile" de Verdi (una contundente declaración sexista) y cuentos infantiles como "Caperucita roja" de Perrault (un lobo lascivo que acosa a niñas en el bosque), hasta series de TV tal "Lassie" o "Rintintin" de la CBS (maltrato animal). Ni la historia se salva y hasta las estatuas de uno u otro Colón o Lincol, han sido defesnestradas. Todo tiene "su caída" bien por racismo, por salvaguardar a los animales, por ser inmoral, o por sexista...y así, así llegamos al punto en el cuál todo es ofensivo. 

Esta actitud ya supera a Torquemada, Cisneros, la Inquisición, el Index y cualesquiera censura. Ademàs para que no se te ocurra  discerni segun tu propio criterio y zanjar el asunto pretenden colocar un texto explicativo sobre la "intención" de lo publicado. Como quien dice: te facilito la vaina para que no vayas a interpretar desviadamente el asunto...Imagino que luego, se publicará una lista de personas execradas, apestados sociales de mentes cochambrosas como yo, que leemos El Cantar de los cantares o Sade, nos gustan las películas de Bertolucci y Tarantino, nos deleitan los dibujos de Breadsley o Shungas japoneses y narramos a nuestros nietecitos cuentos de los hermanos Grimm, para nombrar algunos.

¡A la hoguera, a la hoguera! 🔥🔥🔥

13 marzo, 2020

Se exportan culebrones.



Parece mentira, pero si a uno lo acicatea la curiosidad, hasta con un culebrón de esos que vemos por TV, podemos sacar algún provecho. Yo por ejemplo, recurro a Wikipedia, para ampliar algo cuando de series seudo-históricas se trata. Así he aprendido algo de Corea del sur, o mejor de la etnia coreana que en un tiempo fue una de las más homogeneas de Asia, tanto a nivel cultural como linguístico. Fueron imperio llamado Joseon, fundado 2.300 años a.c. Invadidos por mongoles y chinos. Ocupados por Japón a principios del S.XX.  Luego de una cruenta guerra civil y a raíz de la segunda guerra mundial, el país quedó dividido en dos tal y como lo conocemos hoy día.

A los capitalistas surcoreanos no les bastó con inundar  de tecnología al hemisferio occidental: telecomunicaciones, vehículos, electrodomésticos, sino que ahora  nos bombardean con películas y series a granel, una industria que sin duda da buenos réditos, para promover el país. Aparte de promocionar su sociedad y cultura, aprovechan para mostrarnos sus pujantes ciudades, monumentos, sitios históricos, supermercados abarrotados de sus productos y modernos centros comerciales. De paso, se envía mensaje al vecino... Los surcoreanos que acaban de ganar el Oscar y La Palma de Oro (Parásitos. Bong Hoo-on, 2019), despliegan igual técnica y producción en sus series policiales, humorísticas, sin obviar las románticas con el melodrama garantizado. En definitivas, en cualesquiera partes encontrarás un coreano: cine, pintura, dirección orquestal, pianista, balletista o cantante de ópera...y además destacados.


 Como demostración de patrones culturales diferentes, podemos señalar que al momento de sufrir y llorar no hay diferencias de género (a veces él carga con todos los padecimientos), la  mujer generalmente recatada, pasiva; el hombre comprensivo y sensible.  La voluntad destinista, las ceremonias y la prescencia parental, están presentes en los guiones de forma recurrente. La interrelación amorosa de la pareja, va acompañada de hermosos diálogos que nada tienen que envidiar a los de Julieta y su Romeo. El sexo se sugiere. Como en las películas de Woody Allen nunca falta una invitación a cenar, o series ambientadas en temas de cocina, así dan a conocer sus variadas comidas y bebidas. Algo quizá fuera de lo común, especialmente en los argumentos históricos, es que puede no haber un final feliz y los amantes no permanezcan juntos. Ellas van ataviadas con el tradicional hanbok; los finos de vistosas sedas, los corrientes de algodón. En estos programas, todo, pero todo, puede suceder y hay para complacer un sin fin de gustos. 

Salvando nuestras enormes diferencias culturales y estéticas -y quizá por eso- sus series románticas atraen a un numeroso público femenino. Los galanes son espectaculares: atractivos, esbeltos, jóvenes y sexis, trajeados elegantemente, cual modelos. La mezcla étnica también a favorecido el aspecto de actores y actrices, empero a  mi parecer, en cuanto al físico las actrices están en desventaja ante ellos. Así como otrora nosotros exportábamos  misses, hoy los coreanos exportan galanes. En  su mayoría, esta gente de la farándula se ha  sometido a cirugía plástica (4to. país en el mundo en este tipo de intervenciones), para modificar el doble párpado característico de los orientales. Algo que me sorprende y no termino de aceptar, los labios masculinos coloreados... Las fans latinoamericanas enloquecen y sueñan con un tierno galán surcoreano, seguramente porque al menos en tales series (la sociedad coreana es totalmente patriarcal, con todo lo que ello conlleva), representan la antítesis  del estereotipo de nuestros machos machotes.

Para finalizar, todo es ilusión, porque la realidad coreana está más cerca de Parásitos que de cualesquiera otras de esas series que nos enganchan...


Caracas, marzo 2020