
De esos personajes públicos que poblaron nuestra capital, uno viene a mi memoria con especial remembranza: Apascacio Mata, un policía muy querido por la comunidad capitalina por allá por los años 60 y 70. Recuerdo que cuando caminábamos por las calles céntricas de la capital, era inevitable toparse con Apascacio. Allí con su marcial figura: alto, fornido, su uniforme impecable y guantes blancos, desde su podio en la céntrica esquina de Sociedad. También decían los viejos caraqueños, que había que pararse en esa esquina para ver desfilar a las mujeres más lindas de la capital... Sin descuidar sus obligaciones, el oficial regalaba una sonrisa a los transeúntes femeninos y los niños cuando cedía el paso.
Muchos años estuvo Apascacio como adueño absoluto de la esquina de Sociedad. Ni sol, ni lluvia lo hicieron jamás faltar a sus obligaciones; un personaje ejemplar, querido y respetado por todos. Luego cuando fue jubilado y los policías no cumplieron más estas funciones, Apascacio desapareció dejando su honroso recuerdo.
¡Vainas de mi ciudad!
Caracas, 2005
