09 marzo, 2012

Cañonero



Podría ser una crónica hípica, pero no lo es. Esto sólo es un escrito sencillo sobre caballos,  ya que en estos días los temas equinos han figurado, en películas y series de TV.
A los caballos los admiro por ser unos nobles y bellos animales. Los pocos hipódromos que conozco los he visitado en plan turístico: Palermo (Argentina) , Santa Anita (USA) y La Rinconada (Venezuela), cuando recién lo inauguraron.  Del resto, jamás he tenido la curiosidad por hacer un “cuadrito”… Hollywood ha dedicado una profusa cinematografía a estos animales, desde los western hasta historias tiernas de ellos; para nombrar unos poco títulos: The black Stallion, Spirit, Black beauty, Seabiscuit, Hidalgo, hasta la más reciente nominada a un Oscar:  Horse of war.
Hoy el asunto viene a colación a raíz de una linda película titulada Secretariat (estudios Disney 2010 ) : la vida de un caballo excepcional que hizo historia en los hipódromos de USA, ganando la Triple Corona (1973  Belmont, Preakness y Kentucky Derby) Desde su presencia hasta nuestros días, su hazaña no ha sido igualada. Con decirles qué hasta una estatua tiene en el hipódromo Churchill Downs donde se efectúa la carrera del Kentucky Derby.
Para los más jóvenes, el cuento resumido es el siguiente: Corrían los años setenta. El 5 y 6 y el beisball era el deporte de todos los venezolanos. Las tribunas de La Rinconada se abarrotaban de aficionados que apostadores  exultantes veían los triunfos de un potro color canela llamado Cañonero II. Su performance en La Rinconada  fue tan bueno y era tan imbatible, que sus propietarios decidieron -salvando un sinfín de contratiempos: papeleo, permisos, transporte y cuarentena sanitaria- llevarlo a competir al Kentucky Derby. Demás está decir que todos nosotros estábamos pendientes de si Cañoreno II iba o no iba a la carrera… Finalmente no sólo el protagonista, sino su propietario Pedro Baptista hijo, : su cuidador Juan Arias y su magistral jinete Gustavo Avila,  se trasladaron a los Estados Unidos, seguidos de una cohorte de compatriotas fanáticos.
En ese entonces no hubo transmisión en directo por TV, pero si radiofónica: José Eduardo Mendoza (Miralejos), a través de Radio Continente, retransmitía las vicitudes de la carrea.. Por supuesto que toda Venezuela estuvo pegada de la radio ese 1ro. de mayo de 1971. Nuestro Cañonero ganó y con mucho las dos carreras en las que participó esa temporada: el Preakness skates (hipódromo de Pimlico) y el Kenctucky Derby (con tres cuerpos de ventaja), para luego ser retirado de las pistas y quedarse por allá en el norte como semental... Ese día hubo algarabía general, abrazos, lágrimas, brindis y cohetes. Cañonero II pasó a ser historia: figurar en noticieros de la época, videos, documentales, hasta en nuestra literatura y en su momento recibió llamadas presidenciales. Pero no se queda allí, les paso el dato que ya hay un proyecto en Hollywood, para hacer una película 3D de la hazaña de Cañonero II...¡Pendientes para revivir toda esa adrenalina!
Caracas, marzo 2012
Ilustración tomada de la web.


2 comentarios:

CUENTOS DE LA NOCHE AZUL dijo...

!Qué historia tan bonita la de Cañonero II! Recuerdo perfectamente
su triunfo, y naturalmente lo seguí por televisión. Lo que no sabía era que Cañonero se había quedado en Estados Unidos para servir de semental.
Vale la pena seguir tus crónicas bien documentadas y didácticas. ¡Estupenda, América!
Abrazos,

Myriam

CUENTOS DE LA NOCHE AZUL dijo...

Muy hermosa crónica sobre Cañonero II,por el que pocos apostaban, pues no imaginaban que iba a ganar de la forma en la que lo hizo. Fue, como decían mis tíos, hípicos y medio: "UN TAJO". Recuerdo el alboroto causado cuando ganó el Kentucky Derby. Fotos en los diarios y luego en los noticieros.
No sabía que luego se había quedado como semental en Estados Unidos.
¡Te felicito!

Myriam