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20 mayo, 2008

El propio topónimo


¡Es que la mata de vainas no para de echar! tan orgullosa que estoy yo de mi caraqueñeidad y resulta que ahora no seré más caraqueña. En verdad no sé cómo voy a responder cuando me pregunten por esos mundos de Dios: ¿dónde nació usted ? en La Cuna de Bolívar y Reina de Guaraira repano, ¡na´guará..! ¿Y mi gentilicio como queda? soy caraqueña o soy cunabolivarianesa o reinaguarairarepanoesa ¡Coñastre! Que alguien docto en estos menesteres me informe…


¡No ser rían, la cosa va en serio! Según la propuesta Reforma Constitucional, en su articulado no.18 prevé el cambio de nombre de nuestra ciudad capital. Por lo visto no es suficientemente autóctono el que lleva. Resulta que Don Diego de Losada, por allá por 1567 mucho después de los vanos esfuerzos realizados por Francisco Fajardo y Juan Rodríguez Suárez, se decidió a fundar en un valle habitado por una tribu Arawak (los Caracas) una bella ciudad que llevaría por topónimo -hasta los momentos- Santiago de León de Caracas. Santiago por el apóstol tradicional de la reconquista española (el santo militar de España), León por el nombre del gobernador de la Provincia para ese momento (Ponce de León) y Caracas porque así se llamaba la tribu indígena que habitaba esa región. Pero por lo visto para el proceso que estamos padeciendo llevar nombre indígena no basta. El Duce tropical parece estar más que dispuesto ha agotar a como de lugar las designaciones bolivarianas. Sin darse cuenta quizá, que lo que hace es convertir a un insigne prócer en un comodín de tanto uso y abuso. Todo debe llevar ese nombre desde lo más nimio hasta lo más trascendente.

Imagino que se hace esta modificación, para no ser confundidos con otras repúblicas también bolivarianas -pero seguramente con menos derecho a llevar el nombre del prócer- y para ser más papistas que el Papa.¡Que chercha! cuando yo diga que nací en la cuna de Bolívar. Un mamador de gallo de esos que nunca falta me responda: ¿Y todavía esa cuna existe ? u otro me diga ¿Y allí nacen todos los habitantes de la ciudad ? o sea que eso es de uso obligatorio, como un moisés que se pasa de recién nacido a recién nacido. No faltará otro que se le ocurra preguntarme: ¿Dónde la tienen, en la maternidad Concepción Palacios? Si ya es complicaillo en español, como se hará la traducción, cuando uno se encuentre en una aduana de cualquier país de habla no hispana. Con semejante apelativo, lo menos que pueden considerar en cualesquiera aduana extranjera es que formamos parte de una banda terrorista.

Tampoco perteneceremos más a las Comunidades Santiagueñas conjuntamente con las otras ciudades del mundo que llevan este nombre: Santiago de Chile, Santiago de Compostela, Santiago del Estero y Santiago de Cuba, entre otras.

El actual escudo de armas, presenta al león como figura emblemática de Caracas a partir de la Real Cédula de Felipe II, que se concede a petición de Simón Bolívar, Porcurador General y antepasado del futuro Libertador. Dadas las circunstancias, supongo que el cambio de nombre también conllevará un cambio del blasón en el escudo capitalino, para que todo tenga concordancia. ¡Fuera el león! pongan un rabipelao o mejor una cunita. El pendón de Losada que está en el palacio Municipal intuyo que ha de ser incinerado en la ceremonia fundacional de la renovada capital y sus novedosos símbolos. En el acto incinerador participarán los altos dignatarios capitalinos, que en vez de ocuparse de lo que en verdad le corresponde y necesitamos los habitantes de esta sufrida ciudad, andan pendientes de un sin fin de ridiculeces.

¿Que haremos con aquellos productos archiconocidos por su nombre que incorporaron el gentilicio proscrito? La malta será a partir del momento del cambio –si es que se da- Malta La cuna de Bolívar o Malta Reina del Guaraira Repano. ¿Y que va hacer Cisneros –aparte de ponerle franelas rojas, rojitas – con Los Leones del Caracas ?


Caracas, octubre 2007

Gran cacao



Desde tiempos inmemoriales los indígenas venezolanos, conocían el uso del cacao. En tiempos de la colonia se incrementó su comercialización, producto de una gran demanda en los mercados de Europa y América. Así surgieron los grandes cacaos una clase mercantil y agricultora pudiente que impulsó la economía venezolana. El cacao da origen a uno de los productos más deliciosos del mundo: el chocolate, que fue desarrollado recién en el siglo XIX.Luego otros dos productos: el café y después el petróleo irrumpieron en el país y desplazaron de su sitial de honor al dorado fruto.

Con el correr de los años, se llegó a decir: fulano se las da de gran cacao, para referirse despectivamente o burla a esas personas que desean aparentar más de lo que son. Que se las dan de tener muchas riquezas, sin tener nada. En estos tiempos modernos –la producción de cacao ha disminuido en comparación con años anteriores- pero el cacao venezolano se sigue exportando y es reconocido mundialmente por su alta calidad y utilizado en la fabricación de los más finos bombones y licores.

Curiosamente en los duelos caraqueños, nunca falta la sabrosa y energizante taza de chocolate, para obsequiar a los acompañantes que reconfortan a la familia en el velatorio de algún difunto.
¡Vainas de mi ciudad!


Caracas. abril, 2007

La Yerbita



¡Ahora si que estoy de acuerdo con el gobierno! Según nuestro actual embajador en Bolivia, llegamos a un convenio para importar de esa dilecta república hojas de Coca por toneladas... Tengo entendido que el uso de esta yerba data de 500 años A.C. Los indígenas del altiplano la han usado siempre como complemento en la menguada dieta diaria. La mentada hoja además del alcaloide que contiene (de donde se extra la cocaína) es una fuente alimenticia bastante nutritiva. Cien gramos de hojas contienen en promedio: 305 calorías, 18.5 gramos de proteínas, 42.6 de carbohidratos y cantidades menores de vitamina C; así como los requerimientos diarios de vitamina E, calcio, hierro, fósforo, riboflavina y vitamina A. Los sacerdotes le daban uso ceremonial.
Empero, del hecho que a la República bolivariana le dé por importar este producto, podemos inferir dos cosas: Lo primero, que se expenderá en los puestos de MERCAL bolsas de Coca en vez de harina PAN – o mejor harina de coca ya procesada para nuestras arepas- pues el desabastecimiento que viene –por no decir la hambruna- nos obligará a mitigar el hambre con una bola de hojas masticadas como si fuera chimó; y de segundas que la única forma en que nos podamos calar el afianzamiento del proceso revolucionario, es mantenernos a todos aletargados -las cadenas presidenciales ya no van a ser suficiente- para no pensar, no protestar y en definitiva no disentir.

Se me ocurre que entre los antiguos Incas, el uso y abuso de esta planta no era del todo tan inocente. Recordemos que su imperio (eso del imperialismo es de vieja data) se basó en una férrea estructura jerárquica, donde a nadie se le ocurría saltarse el puesto que le correspondía dentro de la sociedad. Es decir era un régimen socialista heavy y no light -como pretenden vendernos- y per-secula eras lo que estabas destinado a ser y tenías lo que te era permitido tener, sin posibilidad alguna de llegar a ser otra cosa. ¿Qué mejor forma de mantener a los súbditos del Inca sumisos y aparentemente felices sino con la consabida Coca? Por algo Manco Cápac la regalaba a las etnias por él subyugadas.
Hete aquí que "Hugo I el encadenado", no ha desdeñado estas enseñanzas, ni el consejo de Evo –que de estos menesteres sí conoce- y quien ha vendido ladinamente la idea de los beneficios que la mentada hoja aportará a los habitantes de la VREP, amén de la ayuda no desdeñable de unos cuantos milloncejos de dolares que entrarán en las arcas de la hermana república para solventar muchos de los problemas que vienen confrontando.¡Yo si estoy de acuerdo en que importemos Coca! Además, mejor masticar Coca que chiclets que es un vaina gringa.
Propongo que en cada mitin, o acto en el Teresa Carreño o cadena televisada del amadolider, se repartan bolsitas de Coca como quien reparte condones. Servirá para hacer una terapia comunitaria, donde todos estaremos idiotizados para tragarnos bobaliconamente todos los cuentos esos de la democracia participativa y humanística: que ahora el petróleo es de todos, que el pueblo es el que manda, que J.A. Páez fue un traidor a la patria, que vivimos en el mar de la felicidad, que aquí no hay corrupción y en fin el inextricable concepto del socialismo del S. XXI
Caracas, febrero 2007
Ilustración sacada de la web.